Empiezas un trabajo con buen pie. Y cuando llegas a la mitad de tu carrera, de repente te sientes estancado. Te obligas a ir a la oficina y te sientes agotado, frustrado e irritado durante todo el día, soñando con una noche con las Mr Bet tragamonedas. Desmotivado, te preguntas si alguna vez encontrarás un sentido a tu vida.
Por alguna razón, la crisis profesional sigue siendo el secreto mejor guardado entre los profesionales. Y eso a pesar de que afecta a todos, incluso a los que tenemos trabajos aparentemente satisfactorios. Las investigaciones han demostrado que la satisfacción laboral del empleado medio se deteriora drásticamente en la mediana edad.
Sin embargo, la buena noticia es que no hay que esperar a que alguien venga a rescatarnos de un bache profesional.
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Distingue la crisis profesional de los tiempos difíciles
La insatisfacción, la ansiedad, la depresión y la sensación de que tu trabajo actual es el que peor encaja son, sin duda, señales de alarma. Sin embargo, no te apresures a diagnosticar una crisis profesional. Hay una prueba sencilla: si no te sientes bien con tu situación profesional actual, tómate unas vacaciones de una semana o dos y date un buen descanso.
No reserves viajes exóticos: es mejor ir a algún lugar del campo o de la costa y relajarte, alejándote de la rutina de tu vida. Si después de una semana y algo te encuentras echando de menos a tu jefe y el trabajo, es que has tenido un exceso de trabajo. Sin embargo, si la sola idea de volver a la oficina te petrifica, ya es hora de que planifiques la salida.

Llega a la raíz del agotamiento
Para comprender y mitigar el agotamiento profesional, es fundamental identificar primero sus causas. El agotamiento puede deberse a varios factores, como una carga de trabajo abrumadora, plazos implacables o un entorno laboral tóxico.
También puede surgir de una falta de alineación entre los valores personales y las exigencias del trabajo o de la falta de control sobre el trabajo. Reconocer estos factores de estrés es fundamental para elaborar una estrategia de respuesta eficaz.
Busca apoyo y asesoramiento
Hay muchas opciones que considerar a la hora de buscar apoyo y asesoramiento en relación con tu carrera profesional, y tu empresa puede ofrecerte recursos útiles. Si te parece apropiado, habla con tu jefe sobre tus sentimientos. Es probable que la empresa quiera ayudarte para retenerte como empleado.
De lo contrario, puede ser necesario buscar apoyo y asesoramiento fuera de la empresa, ya que esto puede ayudarte a obtener consejos libres de prejuicios. Por ejemplo, un mentor, un asesor profesional, un amigo de confianza o un familiar.
Elige el tipo de trabajo adecuado en lugar de una profesión
Cuando nos enfrentamos a una crisis profesional, la mayoría nos centramos en elegir el sector o la profesión. La verdad es que hay muchos trabajos que pueden ser buenos para ti. Centrarte en el carácter del trabajo que realmente te gusta es más eficaz y puede evitar que tomes decisiones sin fundamento.
¿Prefieres trabajar en tareas a corto plazo y discretas o en asuntos en los que no hay respuestas claras? ¿Necesitas poca supervisión u orientación/colaboración continua? ¿Necesitas tareas sencillas o te desenvuelves mejor en entornos complejos y acelerados? Definir el tipo de trabajo adecuado y centrarte en lo que más te gusta hacer es una cura eficaz para la crisis profesional.
Escribe las cosas
En lugar de dejar que todas las ideas sobre tu carrera den vueltas en tu cabeza, día tras día, es mucho más útil escribirlas. Lleva un cuaderno contigo y anota tus pensamientos e ideas sobre posibles direcciones y pasos a seguir.
Planifica y prepárate para tomar decisiones difíciles
Si sigues todos los pasos anteriores y sigues pensando que ha llegado el momento de cambiar de profesión, no pasa nada. Solo asegúrate de pensar detenidamente antes de tomar decisiones drásticas. Recuerda que nunca se planifica lo suficiente un cambio tan importante como dejar el trabajo.
Asegúrate de que has considerado todos los aspectos de tu decisión y de que tienes preparado un sólido plan financiero para mantenerte. Hacer un cambio de carrera puede ser desalentador, pero si crees que es realmente lo mejor para ti, tener un plan claro te ayudará a que la transición sea mucho más suave.

