¿Por qué hablamos castellano en Ecuador?

El Ecuador es un país pluricultural y multiligüe; a lo largo de toda su historia sus lenguas han sido influenciadas por pueblos amerindios, el imperio Inca y la colonización española. Son tres las lenguas oficiales de Ecuador y existen otras más de 12 lenguas no oficiales.

Idiomas de Ecuador

El castellano es el idioma oficial de Ecuador, es hablado por aproximadamente el 93% de la población del país, está en la posición nueve de los países con mayor población hispanoparlante.

El quichua y el shuar son idiomas oficiales de relación intercultural. Adicionalmente hay idiomas ancestrales que son de uso oficial de los pueblos indígenas en las zonas que habitan y en los términos que fija la Ley.

Lenguas ancestrales de Ecuador

Las otras lenguas ancestrales son utilizadas por un número menor de la población, las más relevantes son: Cha’palaachi, Achuar, Media lengua, Awapit, Wao terero y Tsáfiqui.

razon por que hablamos castellano ecuador
¿Por qué hablamos castellano en Ecuador?

Existen además otras lenguas indígenas que están a punto de extinguirse, son habladas por menos de 1.000 individuos: Cofán, Siona, Secoya, Emberá y Záparo.

Adicionalmente, se registran varias lenguas ancestrales ya desaparecidas: Caranqui, Pasto, Cañari, Puruhá, Esmeraldeño y Panzaleo.

Razón por la que hablamos castellano en Ecuador

Como habíamos mencionado anteriormente, el castellano es el idioma más hablado de Ecuador, es utilizado por una amplia mayoría de sus habitantes. Esta lengua fue introducida en el siglo XVI por los colonizadores llegados de España y se convirtió en el lenguaje del gobierno, los negocios y la religión al punto que desplazó casi por completo a las lenguas locales.

Entender el origen del idioma español es fundamental para reconocer las diferencias sutiles del español que se habla en las distintas regiones. En el siglo XV, Cristóbal Colón navegó hacia América y consigo llevó el idioma castellano. Como resultado de lo que los intelectuales llaman la «hispanización», el español quedó radicado como lengua primaria en la región.

Durante las primeras etapas de la llamada «hispanización» hubo muchos desafíos, ya que los idiomas locales eran absolutamente diferentes y la comunicación era muy difícil. Hasta que intervino la Iglesia Católica, no era seguro si el español sobreviviría en la región. De ahí que la Iglesia Católica fuera de una importancia preponderante para la expansión del uso del español en la región.

En particular los Jesuitas y los Franciscanos, quienes establecieron instituciones educativas para enseñar a los niños el catolicismo en español. A medida que los niños y adolescentes crecían, el idioma español comenzó a expandirse y a difundirse en toda la región. Mientras crecía el catolicismo, también lo hacía el uso del español como la principal forma de comunicación.

A pesar de los esfuerzos de los españoles por imponer la lengua a los nativos, el mero predominio en cantidad hizo que el idioma se mezclara con los dialectos locales.

Castellano en Ecuador

En Latinoamérica el idioma español tiene variantes o dialectos en las diferentes zonas donde es hablado a raíz de la enormidad del territorio, como también de las diferencias históricas. Es posible observar el desarrollo de las diferentes variantes de español latinoamericano en las diversas áreas geográficas: español amazónico, boliviano, caribeño, centroamericano, andino, chileno, colombiano, ecuatoriano, mexicano, mexicano del norte, paraguayo, peruano, puertorriqueño y argentino.

El castellano en Ecuador a su vez tiene tres variantes; el costeño, que se habla en la región Costa y en las Islas Galápagos; el andino, que se utiliza en la región Sierra; y el amazónico, que se habla en el oriente ecuatoriano.

Cada una de estas variantes presenta sus propias particularidades y acentos locales. Los últimos flujos migratorios también han influenciado y enriquecido el idioma castellano, que es actualmente el segundo idioma más hablado del mundo, superado solamente por el chino mandarín.

Origen del Castellano en Ecuador

Deja un comentario