Un matrimonio vergonzante es aquel en el que los protagonistas deciden unirse por conveniencia, pero no quieren ser vistos en público. Algo parecido es lo que han hecho Jorge Yunda y Leonidas Iza de cara a las elecciones seccionales de febrero de 2023.
El exalcalde de Quito, que nunca fue militante ni simpatizante del movimiento indígena, ahora es candidato para la Alcaldía por Pachakutik y la Conaie, mientras que Guillermo Churuchumbi, importante cuadro del movimiento indígena y exalcalde de Cayambe, es el candidato para la Prefectura de Pichincha en fórmula con Yunda. Tras esta alianza está el trabajo de varios operadores. Del lado de Yunda, Christian Hernández Yunda, sobrino del exalcalde y Lilia Yunda, su hermana. También está Estefy Grunauer, exfuncionaria de Yunda y persona de su absoluta confianza que es candidata a concejal. Por el lado de Churuchumbi está el presidente de la Conaie, Leonidas Iza y Carla Cevallos, candidata a consejera provincial. Cevallos fue el enlace entre Churuchumbi y la Conaie con Yunda y sus operadores Christian Hernández y Lilia Yunda. Su candidatura, se sabe, fue pedido de estos dos últimos.
Iza tiene muchas razones para haber llegado como máximo dirigente del movimiento indígena a un acuerdo electoral con el exalcalde de Quito. Tan buenas razones para sus cálculos que han pesado más que los pesadísimos fardos éticos y legales que Yunda carga sobre sus hombros: el exalcalde tiene en su contra tres procesos penales en marcha, uno por peculado y dos por asociación ilícita; así como otros tres en fase de investigación previa por los chats de su hijo, por la repavimentación de Quito y por la transferencia de fondos de la Empresa de Obras Públicas del Municipio al exterior.
Entre los beneficios que Iza consigue está que su protegido, amigo y aliado clave en los dos recientes paros, Guillermo Churuchumbi, pueda ganar la Prefectura de Pichincha. Churuchumbi, alcalde de Cayambe hasta hace poco, fue pieza determinante para las paralizaciones de octubre de 2019 y junio de 2022. Según una fuente del movimiento indígena, entre las prioridades estratégicas que Iza se fijó para estas elecciones está colocar a gente de su círculo de confianza en prefecturas; Pichincha es la más importante. Como Churuchumbi no tiene bases en Quito, la fórmula con Yunda es clave para conseguir votos decisivos para ganar la Prefectura.

Hay otros beneficios para la agenda de Iza. Tener al alcalde de Quito como aliado podría significar tener ayuda logística en caso de un paro, como ocurrió con el mismo Yunda en octubre de 2019. Tener facilidades para acampar en El Arbolito o la Casa de la Cultura. Además, Yunda le puede dar una mano en los procesos de reversión de propiedad de al menos dos áreas pretendidas, bajo el argumento de tierras ancestrales, por las organizaciones indígenas por razones estratégicas: una parte del Parque Metropolitano de Quito al norte y el bosque Santa Catalina al sur.
Una fuente del movimiento indígena sostiene que Iza mira en una posible administración de Yunda una puerta para que militantes de Pachakutik ingresen a trabajar en el Municipio de Quito y con eso ganar aceptación de los sectores de clase media urbana del movimiento que lo miran con recelo y antipatía.
A Yunda también le es útil la alianza con Iza. Uno de esos motivos es el volumen de votos de Pachakutik en ciertas zonas de Quito. La lógica electoral de Pachakutik es vertical y si el movimiento dice que hay que votar por Yunda así lo hará. Esto se hace evidente en distritos como el de Guamaní; la única parroquia donde ganó Yaku Pérez en la capital en las más recientes elecciones presidenciales. Si bien Yunda aparentemente lidera las encuestas, con un 18% a 20%, su rechazo es alto: llega hasta el 70%. Iza tiene en general buena imagen en los barrios más pobres de Quito y aquello podría ayudar a levantar barreras a Yunda. Además, Iza facilita a Yunda capitalizar el voto de los sectores más radicales del correísmo que no se sienten identificados con el candidato de Correa, Pabel Muñoz, que más proyecta la imagen de burócrata universitario que de agitador político.
Si bien a ambos conviene el acuerdo, tampoco quieren exponerse demasiado. Iza desprecia a Yunda, dijo a 4P una fuente que tiene vínculos con Pachakutik, y no quiere que su imagen se asocie a alguien que tiene muchos casos de corrupción encima. Yunda tampoco quiere ser visto en el hipercentro del norte de Quito junto a un radical como Iza, a quien los sectores de clase media identifican como una amenaza para la ciudad por lo ocurrido durante los paros. Es por eso, que a pesar de que la candidatura de Yunda es auspiciada por Pachakutik y la Conaie, Leonidas Iza nunca es visto en un acto de apoyo o campaña de Yunda: solo aparece junto a Churuchumbi, Carla Cevallos y Estefy Grunauer.
Autor: Martín Pallares
Fuente: 4 Pelagatos


