Se citaron en un país donde se sienten como en casa, sobre todo porque la justicia allí no les pide cuentas. Una ronda de charlas, un libro presentado, el espaldarazo en cámara a los elegidos y una farra con baile, porque simplemente hay mucho para celebrar.
La mafia nos acorrala, Leonidas Iza ya sueña con incendiar las calles otra vez y el presidente cultiva perlas casi todas las semanas. Son todas excelentes noticias para ese grupo de hombres y mujeres a los que les interesa únicamente su hoja de ruta escrita sobre la desgracia ajena.
¿Qué les hace pensar que tienen el kilometraje político suficiente para resucitar en las urnas del 2023? La última vez apenas rasguñaron dos de las 24 prefecturas (Pichincha y Manabí) a pesar de que Correa había “vuelto” recientemente de su retiro ficticio. Hoy aplauden el desgaste del gobierno pero CREO no es, ni de lejos, su principal contrincante electoral.
Quizás no festejan victorias anticipadas sino los regalos de una Asamblea cómplice que los libró de grilletes electrónicos. Una farra en honor a la impunidad, a las glosas esfumadas y a las cuentas por siempre pendientes con la ley. Seguramente en más de una cárcel ecuatoriana alguien también baila.

Los patriarcas que no supieron elegir relevos le pusieron fecha de caducidad a los proyectos. Bucaram también meneaba la cadera agriamente y aullaba el mismo gallo populista, pero tras la pérdida del poder se consumió el mal llamado “roldosismo”. Así lo dice el manual: los partidos de un solo hombre son coros de una sola voz.
No importa el esmero del séquito ni las manos frotándose en busca de la herencia. El pentacampeón Velasco Ibarra fue él y su caótico mundo plagado de actores secundarios. Mientras tanto y de vuelta a octubre de 2023, bailan los acólitos mientras se rifan las migajas de un imperio decadente. Bailan a paso cambiado con sus rutinas impostadas y sus sonrisas plagadas de impertinencia. Disfruten tranquilos que mientras ustedes bailan, otros, un poco más al norte, ya se aprestan a cantar.
Autor: José Velásquez
Fuente: El Comercio
