Los límites virtuales de Daniel Noboa

Definitivamente, las redes sociales están creando un universo paralelo. Al menos, en política. No de otra forma se explica que mientras el país experimenta tres crisis devastadoras (la de seguridad, la económica y la energética), el presidente Noboa ostenta índices de aprobación e intención de votos incompatibles con la realidad.

Daniel Noboa está demostrando que se pueden ganar elecciones con redes sociales. Lo que no está claro es que se pueda gobernar, ni mucho menos resolver los problemas estructurales de país, a punta de TikTok.

La ficción política está a la orden del día. Sobre todo, en asuntos electorales. No hay signos de que estemos en una etapa previa a elegir presidente de la República. Cualquier extranjero que llegue al Ecuador, y que no esté al tanto de las noticias, ni se daría cuenta. No se ven en la escena pública las típicas expresiones de contienda electoral: ni concentraciones, ni vallas publicitarias, ni caravanas, ni propaganda callejera, ni recorridos. Al parecer, todos los candidatos vuelcan sus expectativas a las redes sociales. A fin de cuentas, resulta más barato, cómodo y masivo que las estrategias convencionales.

Hasta ahora, únicamente el presidente-candidato tiene posibilidades, gracias a su condición, de una presencia física intensiva. Marca la agenda general y, de paso, selecciona contradictores y puntos del debate nacional. De un carajazo despachó a todos los candidatos, descalificándolos por conchudos. Solo hizo una excepción, a conveniencia, con el correísmo, porque en ese mano a mano tiene las de ganar. Sobre todo, en la bronca digital.

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Artículo de Juan Cuvi: «Los límites virtuales de Daniel Noboa»

En efecto, Noboa le lleva la delantera a Correa porque se trata de un terreno donde se mueve a sus anchas. Mientras el expresidente aparece como una figura desgastada, envejecida, virulenta e impostada, el actual primer mandatario se presenta tal cual es. No necesita parecer: simplemente, es. Proyecta una banalidad totalmente acorde con las lógicas comunicacionales actuales: prioriza las imágenes en desmedro de los mensajes, los discursos y los contenidos. Se disfraza de bestia o recibe a un presidente extranjero en pantalones cortos sin inmutarse, mientras el correísmo se desgañita intentando inútilmente desacreditarlo. Y mientras Luisa González sea una candidata fantasma, la pelea con Correa le seguirá aportando réditos a Noboa.

No obstante, su relativo éxito coyuntural tiene límites peligrosos. Daniel Noboa podría ser el primer presidente de la región que agote los recursos de la política virtual y termine estrellándose contra la realidad. Porque las tres crisis mencionadas al inicio de este artículo no solo que no menguan, sino que amenazan con volverse crónicas. Y la paciencia ciudadana no puede ser alimentada únicamente con ficciones.

Autor: Juan Cuvi

Fuente: Plan V

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