Estudiante del Colegio Mejía en coma tras impacto de bomba lacrimógena

Trauma cráneo-encefálico severo que produjo un hematoma intracraneal es el diagnóstico para Édison Cocíos, el estudiante del colegio Mejía que fue herido la tarde del jueves cuando se produjeron manifestaciones en los alrededores de su institución.

Estudiantes del Mejía fueron atacados dentro del colegio

El joven de 17 años de edad fue presuntamente impactado por una bomba lacrimógena en el costado derecho de su cabeza, y hoy, se encuentra en estado de coma, tanto inducido como por efecto de las heridas, y en el que deberá permanecer por al menos cinco días. «Hay fragmentos del hueso dentro del cerebro, producto del golpe», dijo Leonardo Pazmiño, líder de la Unidad de Terapia Intensiva del Hospital Eugenio Espejo, donde se encuentra internado.

Édison Cocíos estudia en el quinto curso especialidad Ciencias Sociales. «Según compañeros del colegio, el jueves en la tarde, Édison se encontraba en las canchas del plantel sin participar en las protestas. Pero, supuestamente, al seguir a los manifestantes, los policías ingresaron a las instalaciones y lanzaron las bombas lacrimógenas, desgraciadamente, impactando a mi hijo», dijo su madre, Wilma Pineda.

El chico ingresó al hospital a las 18:10 del jueves. A las 23:30, fue sometido a una operación para practicarle una limpieza quirúrgica, evacuar los coágulos y retirarle el fragmento del hueso. La operación duró hasta las 03:15 de ayer y permanece en terapia intensiva.

Ayer en la tarde, se tenía previsto practicarle otra operación para colocar un sensor en su cabeza para manejar el edema. «El paciente está grave y crítico. Por eso, está en terapia, con una ventilación mecánica y con tratamiento para deshinchar el cerebro», dijo Pazmiño.

El galeno dijo que una herida en el cerebro puede afectar posteriormente a varias regiones del cuerpo como el riñón o los pulmones, pero que todo se evidenciará pasado los cinco días en que debe permanecer en coma. Su familia espera una investigación del caso.

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Édison Cocíos es el menor de tres hermanos. La familia vive en el sector de La Argelia (sur de Quito).

Estudia en el colegio Mejía desde primer curso. Le gusta el fútbol e integra un equipo de su barrio. Juega también vóley.

Su padre es chofer y su madre, obrera en una fábrica.

Edisón Cocíos está en estado muy grave

A las 15:00 de ayer, Gloria Cocíos estuvo angustiada. Ella lloró desconsoladamente por la situación crítica de su sobrino, Édison Cocíos, estudiante de 17 años del Colegio Mejía, quien fue impactado por una bomba lacrimógena en su cabeza la tarde del jueves.

Este suceso ocurrió durante las protestas estudiantiles en contra de la aplicación del Bachillerato General Unificado (BGU). Édison, tras el impacto del proyectil lanzado por la Policía, que procuró repeler a los manifestantes, fue trasladado de urgencia al Hospital Espejo.

Allí fue internado en Terapia Intensiva y, hasta el momento se encuentra en estado en coma. “El jueves lo operaron de urgencia y hoy (ayer) le harán una nueva cirugía en su cabeza. El doctor nos dijo que tiene pocas probabilidades de salvarse”, expresó Gloria.

Por este hecho, ayer estuvo prevista una nueva marcha, esta vez organizada por los alumnos del Colegio Mejía, en rechazo a la forma de represión policial durante las manifestaciones. Sin embargo, Jorge Andrade, rector de la institución educativa, impidió que esta marcha estudiantil se realizara “para evitar nuevos enfrentamientos”.

“Como institución pediremos a las autoridades educativas que tomen alguna medida y exigiremos a la Policía que se midan en sus represiones violentas contra estudiantes”, agregó Andrade.

En tanto, la Organización de Derechos Humanos de Ecuador, envió ayer un comunicado a José Serrano Salgado, ministro del Interior. En la misiva, se detalla el suceso ocurrido con el estudiante y solicitó una investigación exhaustiva y esclarecimiento del hecho. También, que se convenga la verdadera labor de la Policía en la comunidad.

Fuente: El Comercio y Hoy

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