Diana Atamaint

Biografía de Diana Atamaint

Diana Atamaint es una líder política de la etnia shuar, ha ocupado altos cargos en el sector público, fue electa asambleísta de la provincia de Morona Santiago por el Movimiento Pachakutik para el período 2009 – 2013. En noviembre de 2018 fue nombrada presidenta del Consejo Nacional Electoral.

Diana Atamaint nace en Sucúa, Provincia de Morona Santiago. Es hija del reconocido profesor Bosco Atamaint y su madre es Aurora Wamputsar. Realizó sus estudios primarios en la Escuela Mercedes Navarrete, y los secundarios en el Colegio Río Upano de Sucúa. Se gradúa de Ingeniera Comercial en la Universidad Estatal de Cuenca y sobre la base de un gran esfuerzo personal y familiar concluye, en la Facultad Latinoamericana de Ciencias Sociales -FLACSO-, una maestría en Políticas Públicas, con mención en Políticas Sociales.

Biografía de Diana Atamaint
Diana Atamaint

Desde muy joven se vincula al movimiento indígena del Ecuador y toma las causas que buscan mejorar la calidad de vida de sus hermanos shuar, achuar y mestizos. Este espíritu madura en su carrera profesional en la que prevalecen sus aptitudes humanistas y técnicas. Es reconocida como una persona abierta y solidaria.

Entre algunas de sus responsabilidades profesionales consta la conducción técnica de uno de los mayores proyectos que el Banco Mundial ha financiado en el Ecuador: el “Proyecto de Desarrollo de los Pueblos Indígenas y Negros del Ecuador”-PRODEPINE-. Este espacio de trabajo le permitió atender las necesidades de las poblaciones rurales de las provincias de Morona Santiago, Pastaza y Zamora Chinchipe.

Diana Atamaint se desempeña en la actualidad como catedrática del Programa de Juntas Parroquiales de la Universidad Andina Simón Bolívar -UASB-, Sede Ecuador, convirtiéndose en la primera mujer shuar miembro del cuerpo académico de tan prestigioso centro universitario público internacional.

En el 2006 el Movimiento de Unidad Plurinacional Pachakutik le candidatiza para diputada por Morona Santiago. Su campaña electoral fue muy creativa y llena de propuestas serias y coherentes con la realidad de la provincia y de su gente, por ello, recibe la confianza del electorado que elige por primera vez a una mujer shuar como diputada.

Entre las acciones legislativas impulsadas y concretadas por Diana Atamaint, la gente recuerda: el bono fronterizo para nuestros maestros, el fondo para becas, el fondo para la conformación de las circunscripciones territoriales indígenas, fondo dentro de la Ley 010 para dotar de mayores recursos a las juntas parroquiales y el fondo para el fortalecimiento y ampliación del servicio aéreo y de ambulancia aérea a cargo de la FAE. Su acción legislativa también se plasmó asegurando el precio oficial del cilindro de gas para la población de Taisha y en el seguimiento constante a la gestión de las instituciones del gobierno y de las empresas contratistas, para que entren en servicio las obras de vialidad en construcción.

Las leyes propuestas por Diana Atamaint en el último Congreso fueron: Ley reformatoria a la Ley de las juntas parroquiales rurales, para fortalecer su institucionalidad; Ley orgánica de veeduría ciudadana, para fortalecer la organización popular; Ley reformatoria de la Ley de contratación pública, para auspiciar el fomento y desarrollo de empresas comunitarias; Ley reformatoria de la ley de cultura física, deportes y recreación; Ley reformatoria de la Ley de cooperativas para favorecer su operación y a las mas pequeñas; y, Ley reformatoria de la Ley de elecciones, para garantizar el respeto a las minorías.

Apoyó con decisión la convocatoria a Asamblea Constituyente. Su voz, iniciativa y presencia dignificaron a la representación de la provincia. Su acción como legisladora fue reconocida por los medios de comunicación, y sobre todo, por la ciudadanía de Morona Santiago.

En el año 2009, para postularse como candidata a Asambleísta, renunció al cargo de Subsecretaria del Ministerio de Agricultura de la Amazonía, donde realizó una gestión valorada positivamente por el sector agropecuario y las autoridades de Morona Santiago y de la Región Amazónica en general.

En las elecciones de 2009, de forma mayoritaria, la ciudadanía de Morona Santiago la elige Asambleísta. Esta representación que asumió con la responsabilidad de ser la depositaria de la confianza y de los sueños de la gente, la lleva con dignidad y altivez. Su capacidad propositiva y su verticalidad para defender los intereses de la mayoría de ecuatorianos, así como a las organizaciones populares y a los movimientos sociales, son apreciadas por sus electores y la opinión pública nacional.

De 37 años, divorciada y con tres hijos, Diana Atamaint es conocida por haber rechazado públicamente el anuncio del año pasado en la Asamblea Nacional de la reversión de la frecuencia de la estación insigne de la nacionalidad shuar a la que pertenece.

Según la Superintendencia, en las manifestaciones indígenas, en septiembre pasado, la voz de Arutam incitó a la violencia. Y no es para menos. Convertida en la principal defensora de su movimiento, Atamaint señala que detrás de esa decisión el Ejecutivo escondía otros intereses: “A través de la radio hemos promocionado nuestros derechos y deberes amparados en la Constitución, eso hace que nos opongamos a la extracción de los recursos mineros y petroleros en nuestras comunidades. El Gobierno buscaba acallar la voz de la organización para debilitarla”.

Atamaint siente que ha conquistado para las mujeres de su pueblo un espacio vetado: en la cultura shuar estas no tienen roles de liderazgo. Aunque cuenta que, en las reuniones más conflictivas de las comunidades, los hombres no ceden la palabra a las mujeres porque estas pueden “incendiar” los ánimos con sus reflexiones, como lo hizo ella cuando se tomó el pleno de la Asamblea para alzar su voz de protesta por el cierre de Arutam.

“El Gobierno debe hacer conciencia de que la que Revolución Ciudadana no será revolución si no están los indios. Dependerá de que realmente se plasme en leyes lo que la Constitución dice: el reconocimiento de la diversidad, pensando en la unidad del país, sin imposiciones… Nosotros no estamos conspirando en su contra, ni le estamos haciendo el juego a la derecha…”.

Diana Atamaint entrega Constitución en Shuar

Pueblo ecuatoriano del que la nacionalidad Shuar es parte, asistimos a este acto de carácter histórico en el que se hace conocer al mundo nuestra Constitución en lengua Shuar. Traemos la alegría del niño que juega en el río; la fe inquebrantable de la abuela que espera junto al fogón, nuevos días; la magnanimidad del guerrero reductor de cabezas, y el ejemplo de dignidad y rebeldía de la mujer shuar.

foto de Diana Atamaint
Diana Atamaint, líder indígena de Ecuador

El Ecuador y el mundo verán nuestra Constitución en la lengua que interpreta el poder y el ruido de la cascada; la generosidad de los ríos; la riqueza abundante de la selva; la transparencia del cielo que muestra en su esplendor al arco iris; y, la humedad que guarda vida. Nuestra lengua conjuga la diversidad y ama la unidad.

Este hecho es trascendental pues da cuenta que el texto constitucional, es una señal potente que nos orienta hacia la interculturalidad.

Aquí nos acompaña el espíritu guerrero de Arutam, el mismo que se encarnó en los combatientes de Paquisha y del Alto Cenepa. Con nosotros están la mujeres generosas, rebeldes y hermosas con sus vestidos y plumas, que no miran que el país haya sido injusto con sus hijos, sino que aprenden de su entorno natural diverso y construyen un país unido en esa diversidad. Ellas que lo sienten y viven al Ecuador como propio, a pesar de los siglos de exclusión y marginación, hoy nos acompañan. Ellas son las madres de Bosco Wisuma, el profesor que ofrendó su vida por el agua y por los Derechos de la Naturaleza que rezan en la Constitución hoy traducida al shuar.

Los más pobres de los pobres, los indígenas ecuatorianos queremos construir un país justo, solidario, equitativo e incluyente. Para ello queremos caminar de la mano y luchar junto con nuestros hermanos mestizos. Pues hemos de coincidir, colegas legisladores, que el cambio profundo que reclamamos aún esta pendiente y que las viejas estructuras económicas, políticas y sociales siguen de pie. Para avanzar en esa perspectiva, disponemos de la Constitución que contempla un conjunto de Derechos y Garantías que están siendo peligrosamente ocultadas tras la coyuntura política y los apuros electorales del Ejecutivo.

Nos llama profundamente la atención de que las actuales condiciones políticas y de apoyo popular al Presidente de la República, no estén siendo aprovechadas para dar un golpe histórico al aparato de acumulación, claramente ineficiente y corrupto que se encuentra en manos de los mismos grupos económicos de poder. No nos detengamos ni perdamos el tiempo en diseñar e implementar políticas cosméticas ni clientelares. Invirtamos los importantes recursos y el capital político del Ejecutivo en acciones de fondo, que reclaman nuestros pueblos.

Nuestra Constitución que fue labrada en décadas con la participación decidida de las fuerzas sociales y políticas que queremos un Ecuador unido en la diversidad, próspero y solidario, nos da la posibilidad de construir leyes para que se distribuya de mejor manera la riqueza y no se concentre la misma en las manos de los de siempre o de nuevos grupos de poder.

La actual Legislatura tiene el deber histórico de encausar su acción para lograr las leyes que terrenalicen los hermosos preceptos constitucionales. Para que este acto simbólico al que asistimos adopte una real trascendencia histórica, debemos materializar la Constitución. Para ello nos resta construir una ley que distribuya la tierra para que el indígena y el campesino la trabajen y produzcan alimentos; así mismo, debemos elaborar una ley de aguas concretar los derechos de la naturaleza y reformar la Ley de minas para avanzar en un proceso serio de explotación donde los recursos sean para los ecuatorianos y no para las transnacionales y unos contados socios criollos serviles.

Presidente Cordero, te recordarán nuestros niños, mujeres y hombres por haber concretado esta iniciativa que habla de tu comprensión de la realidad ecuatoriana y de tu nivel de compromiso.

Aquella alegría de los niños, la fe de los abuelos, la magnanimidad del guerrero, el ejemplo de las madres shuar, y las mejores tradiciones de organización y lucha de nuestro pueblo, amante de la paz, junto a los espíritus que hemos invocado, nos acompañarán para desbrozar y caminar la trocha que aún queda por andar para alcanzar la inclusión, la equidad, la interculturalidad y la justicia, no solamente para los shuar que habitamos las provincias de Pastaza, Morona Santiago, Orellana, Sucumbíos, Zamora Chinchipe, inclusive en la costa, sino para todos los ecuatorianos.

1 comentario en «Diana Atamaint»

  1. En Diana se conjugan la belleza,inteligencia y el valor que caracterizan a la mujer ecuatoriana en general y shuar en particular a lo que se suman su grado de educacion y preparacion que la hacen una de los(as) pocas asmbleistas que realmente se merecen estar en ese alto foro representandonos a los ecuatorianos.
    Adelante Diana tiene todo nuestro respaldo demuestre que en la Asamblea ademas de los mediocres de siempre hay gente muy valiosa como usted.

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