Una familia evangélica fue asesinada la madrugada del jueves 28 de agosto de 2025 dentro de su vivienda en el sector Flor de Bastión, al noroeste de Guayaquil. Los cuerpos del padre, la madre y su hija fueron hallados por la Policía tras un ataque armado que también dañó la fachada de la casa y el vehículo estacionado en el garaje. Solo sobrevivió un menor de aproximadamente un año y medio, que quedó al cuidado de familiares.
Según las primeras diligencias, el ataque ocurrió cerca de las 02:00 y los agresores dispararon contra la vivienda y la carrocería del automóvil antes de forzar las seguridades del inmueble para entrar y ultimar a las víctimas. En el lugar se recogieron casquillos de armas de fuego —entre ellos de nueve milímetros y de tipo fusil— como parte de la evidencia inicial que analiza la Policía.
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Detalle del ataque y evidencias en la escena
Testimonios y registros policiales indican que los atacantes realizaron múltiples detonaciones contra la fachada y el vehículo de la familia; luego lograron acceso al interior donde realizaron los disparos que causaron las muertes. El daño en la vivienda y en el automóvil fue constatado por los agentes que realizaron el procesamiento inicial.
En el sitio se levantaron indicios balísticos y se inició el procedimiento de criminalística correspondiente para la recolección de evidencia, que incluiría el registro de vainas y toma de fotografías forenses. La Policía informó que las diligencias preventivas e investigativas continúan para dar con los responsables.

Víctimas, posibles motivos y respuesta de autoridades
Las autoridades identificaron a las personas fallecidas como Sixto Vega Arana, su esposa Maricela Gómez y su hija Dayana Vega Gómez. El hombre trabajaba como mensajero en el Municipio de Guayaquil, con más de 20 años de servicio según declaraciones oficiales de la Alcaldía.
Según reportes, la familia habría recibido amenazas por extorsión y el padre habría sido requerido por un pago que, en versiones preliminares, alcanzaba los 50 000 dólares; esa hipótesis figura entre las líneas de investigación de la Policía, que no descarta la participación de organizaciones criminales que operan en la zona.
La Policía Nacional señaló que sospecha de la participación del grupo conocido como “Los Tiguerones” en el ataque y mantiene la búsqueda de los presuntos autores. Mientras tanto, la autoridad municipal confirmó que se hará cargo de los gastos funerarios de las víctimas y el alcalde publicó mensajes lamentando el hecho en sus redes sociales.
Contexto de violencia en la zona
Las autoridades han señalado que la Zona 8 —que comprende Guayaquil, Durán y Samborondón— registra un elevado número de muertes violentas durante 2025. En el distrito Nueva Prosperina, donde se ubica Flor de Bastión, las cifras de asesinatos reportadas en lo que va del año se cuentan por centenas, según los registros anunciados por las instituciones que monitorean la inseguridad.
La Policía continúa con las diligencias investigativas y la Fiscalía ordenó los procedimientos legales y forenses necesarios para avanzar en la identificación y captura de los presuntos responsables. En el lugar del crimen trabajan unidades especializadas que recopilan pruebas para las etapas procesales correspondientes.



