Xavier Lasso, el mal hermano

Qué mala pata tiene Xavier Lasso. Un documento de la comisión que investigó la crisis Económica Financiera (1998-1999) conformada en 2007 por Rafael Correa y presidida por Eduardo Valencia, lo delata en forma inmisericorde. En ese documento, en el cual se transcribe la intervención ante esa comisión de Guillermo Lasso, el 29 de mayo de 2007, Xavier Lasso pide permiso a Eduardo Valencia para intervenir. ¿Y qué dice? Dos cosas, en particular: que si su hermano, Guillermo, “hubiese cometido algo incorrecto (…) yo estaría como un topo enterrado no sé a cuántos metros de profundidad pasando la vergüenza”. Y que le propuso “mil veces” que se pongan una radio, y que su hermano banquero le dijo que no podía ser radiodifusor porque precisamente era banquero. Y que esa negativa, “hasta resentimiento” pudo haberle suscitado porque él nunca hubiera tenido el dinero para ponerse por su cuenta una radio…

En claro, Xavier Lasso dice que, tras escuchar en vivo y en directo a los comisionados puestos por Rafael Correa, sabe que su hermano nada tuvo que ver con el feriado bancario. Pues bien: en un video del 28 de febrero el mismo Xavier Lasso dice a sus compas del correísmo que es una trampa ponerse a hablar de la ropa y los zapatos rojos de Guillermo Lasso y no de su vinculación al feriado bancario o al gobierno de Lucio Gutiérrez que, si se entiende bien, es peor, a sus ojos, que el Chapo Guzmán…

Así Xavier Lasso sabe desde mayo de 2007, porque lo oyó por parte de una persona tan honorable como fue el economista Eduardo Valencia, que su hermano nada tuvo que ver con el feriado bancario. Pero ha privilegiado la narrativa mentirosa, montada por el correísmo para dañar políticamente a su hermano. No solo prefiere esa versión. La promociona. ¿Cómo se llama eso? ¿Qué tipo de persona es hoy Xavier Lasso, tras haberse convertido al correísmo y ser uno de sus fanáticos más recalcitrantes?

Su caso, lejos de ser exclusivo, es emblemático. Él condensa el carácter destructivo de una ideología que cabe, en su caso, en una máxima: aquel que no es capaz de odiar a su hermano y ayudar a arrastrarlo públicamente, no es digno de la Revolución Ciudadana. Xavier Lasso recuerda las mejores épocas del estalinismo. Hace 43 años, en 1978, una historiadora francesa, Jeannine Verdès-Leroux, publicó un estudio monumental, de casi 600 páginas, sobre lo que hicieron los intelectuales comunistas en Francia con aquellos que no lo fueron. Todo hicieron, incluidas las peores abyecciones, como la destrucción de sus mejores amigos y su asesinato simbólico, porque estaban “Al servicio del partido”. Así se titula ese clásico.

Todo lo que hizo Alianza País (y todo lo que ha hecho Xavier Lasso, incluso contra su propio hermano) está allí estudiado. La obediencia servil a un líder. La fabricación de una verdad para ser impuesta. La aparición de un aparato propagandístico dedicado a desaparecer hechos y reemplazarlos por una hojarasca de palabras. La formación de una vanguardia predestinada (aquellos de “manos limpias, mentes lúcidas y corazones ardientes”). La sacralización de sus ritos. La superioridad o terrorismo moral. La infalibilidad del aparato político. La actitud sumisa y abdicante por parte de los miembros de la secta. Su autoglorificación que solo compite con su gusto por la victimización. Su odio visceral por todo aquello y todos aquellos que cuestionan su visión global. La creación de un clima tóxico e invivible en el cual sus víctimas están prisioneras; mal si se defienden, peor si no lo hacen…

Los correístas, y Xavier Lasso con ellos, se creen originales. Solo son un remake de una historia cruel y absurda de sectas que canjean la política por la fe, cometen o defienden actos criminales, persiguen a sus conciudadanos, promocionan mentiras, huyen de la realidad porque los lemas les bastan. Y arruinan sus países. En ese camino de conversos sin remedio, no vacilan en perseguir a sus propios hermanos o a sus amigos por lealtad al líder y al aparato transformado en familia. En mafia.

Xavier Lasso es un genuino producto de esa esquizofrenia.

Autor: José Hernández

Fuente: 4 Pelagatos

1 comentario en «Xavier Lasso, el mal hermano»

  1. Y QUIÉN LE DIO LA POTESTAD A ESTE NACIONALIZADO DE INSULTAR A LOS ECUATORIANOS… NOSOTROS JAMÁS HABLAREMOS DE SUS CONNACIONALES… SI SE SIENTE INCONFORME PUEDE REGRESARSE O DEVOLVERSE A SU PAÍS… ACÁ SE NECESITA SUMAR, NO DIVIDIR..

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