Una farsa

El nuestro ya no es un país fallido sino una vergonzosa farsa. Y no me refiero solo al Ejecutivo, que es un Gobierno ausente, sino también al Legislativo, que tiene más de la mitad de sus miembros con causas judiciales pendientes, y que es incapaz de sacar adelante una ley que más del 70% de los ecuatorianos quiere: proteger la dolarización. La economía destrozada y el desempleo por las nubes con las implicaciones sociales que conlleva. El CNE y su controlador el TCE en un embrollo del cual no parece pueden salir y que ponen en riego todo el proceso electoral.

El más apremiante problema del Ecuador es la salud, esto es la pandemia. Hay no solamente incoherencia y desorden en su manejo por parte del Gobierno sino delitos entre sus actores. Un ministro que armó una batahola al vacunar a un familiar y no lograr la importación de vacunas suficientes para el tiempo que se proponía, agarró el primer avión a Miami después de renunciar. Debió no solamente dar la cara sino la lista de estos beneficiados VIP y quién autorizó esa inoculación preferencial olvidándose de aquellos que verdaderamente la requieren.

La semana pasada este Diario informaba: ¡más de setenta ministros y secretarios de Estado han participado de este Gobierno! Ahora, casi todas las carteras están ocupadas por funcionarios suplentes que no tienen más de un año en sus funciones -algunos solo días-. Una farsa más. ¿Cómo será la transición al nuevo gobierno por parte de esos funcionarios que aún no han llegado a conocer de los temas bajo su responsabilidad? De esta ola de renuncias, solo se salva la del Canciller que, dignamente, renunció a su cargo por una inaceptable desautorización de la Presidencia sobre una acertada disposición administrativa para que los funcionarios políticos preparen sus maletas con anticipación a fin de que el nuevo gobierno tenga la libertad de nombrar a sus colaboradores. Otra farsa.

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Artículo de Francisco Carrión: “Una farsa”

Asesinatos selectivos y permanentes en varias ciudades del país bajo la modalidad del sicariato en el que intervienen agentes y organizaciones del crimen internacional. Del mismo modo atroces muertes, nunca vistas en el Ecuador, en centros penitenciarios sobre los cuales ni la policía ni las Fuerzas Armadas pueden hacer algo. Farsa macabra.

El Alcalde de Quito y la Prefecta de Pichincha usan grilletes bajo la acusación de presunto peculado en la adquisición de productos para hacer frente al Covid 19, y por presunta rebelión relacionada con los hechos de octubre pasado, respectivamente.

Y desde la Presidencia se ofrecen absurdos: conseguir la sede del campeonato mundial de fútbol y el famoso tren playero. Como si el pueblo comiera cuentos. La lista es larga y no cabe en una columna. Farsas, puras farsas. ¡Tenemos que reaccionar o el Ecuador se pierde!

Autor: Francisco Carrión Mena

Fuente: El Comercio

1 comentario en «Una farsa»

  1. Toda esta debacle nacional a todo nivel es el resultado de 4 años de desgobierno del binomio Lasso-Moreno, sumado a eso la imparable avaricia del banquero y sus compinches, solapados por el inútil Moreno, y no lo digo por su condición física sino mental y moral. El 11 de Abril habrá una histórica paliza electoral y regresaremos al camino del progreso e igualdad que tuvimos con Rafael Correa. Lasso nunca será presidente. Moreno tendrá que pagar por todo el daño causado a Ecuador y su nueva residencia tiene que ser Turi. ARAUZ PRESIDENTE.

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