La Cámara de Transporte del Distrito Metropolitano de Quito, que agrupa a las operadoras de servicio público urbano, rural y combinado, anunció que a partir del lunes 10 de mayo no podrán salir a prestar su servicios y suspenderán sus actividades por la falta de recursos económicos.
Además, José Santamaría, presidente de este gremio, precisó que la decisión surgió por voluntad propia y aclaró que no se trata de un paro sino de una suspensión pacífica.
Aseguró también que no cuentan con los recursos para la compra de combustible y el mantenimiento de los buses y solicitó al presidente Lenín Moreno que congele el precio de los combustibles.

