Novena del Niño Jesús

La «Novena del Niño Jesús» es una tradición arraigada en la fe católica y en la rica cultura hispanoamericana, que invita a los fieles a un periodo de oración y reflexión en preparación para la celebración de la Navidad. Durante los nueve días previos al 25 de diciembre, los devotos se reúnen en familia o en comunidad para recitar oraciones y cantar villancicos, rememorando la espera del nacimiento del Salvador. Esta práctica no solo fortalece la fe, sino que también enriquece los lazos familiares y comunitarios, ofreciendo un espacio de unión y espiritualidad en la temporada navideña.

Origen de la Novena del Niño Jesús

La Novena del Niño Jesús se originó en el siglo XVIII en América Latina, especialmente en Colombia, creada por la madre María Ignacia y popularizada por fray Fernando de Jesús Larrea. Esta tradición, que dura nueve días desde el 16 hasta el 24 de diciembre, busca preparar a los fieles para la Navidad mediante oraciones y reflexiones sobre el nacimiento de Jesús. Es una práctica muy arraigada en varios países latinoamericanos, donde las familias y comunidades se reúnen para rezar, cantar villancicos y compartir en comunidad.

Oración para Todos Los Días

Benignísimo Dios de infinita caridad, que tanto amasteis a los hombres, que les disteis en vuestro Hijo la mejor prenda de vuestro amor para que hecho hombre en las entrañas de una Virgen, naciese en un pesebre para nuestra salud y remedio; yo, en nombre de todos los mortales, os doy infinitas gracias por tan soberano beneficio.

En retorno os ofrezco la pobreza, humildad y demás virtudes de vuestro hijo humanado; suplicándoos por sus divinos méritos, por las incomodidades con que nació y por las tiernas lágrimas que derramó en su pesebre, que dispongáis nuestros corazones con humildad profunda, con amor encendido, con total desprecio de todo lo terreno, para que Jesús recién nacido tenga en ellos su cuna y more eternamente. Amén.

Se reza tres veces: Gloria al Padre y al Hijo y al Espíritu Santo. Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.

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Novena del Niño Jesús

Oración a la Virgen María

Soberana María que por tus grandes virtudes y especialmente por tu humildad, mereciste que todo un Dios te escogiera para madre suya. Te suplico que tú misma prepares y dispongas mi alma y la de todos los que en este tiempo hagan esta novena, para el nacimiento de tu adorable Hijo. ¡Oh dulcísima Madre!, comunícame algo del profundo recogimiento y divina ternura con que le agradaste tú para que nos hagas menos indignos de verle, amarle y adorarle por toda la eternidad. Amén.

Se reza tres veces: Dios te salve María, llena eres de gracia, el señor es contigo, bendita tú eres entre todas las mujeres y bendito es el fruto de tu vientre Jesús. Santa María, madre de Dios, ruega por nosotros pecadores, ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén.

Día Primero 1: (16 de Diciembre)

Oración del Día 1: «Oh amabilísimo Niño Jesús, que para mostrarnos cuánto nos amas quisiste nacer en un establo y vivir en la pobreza, humildad y desprecio de los hombres, te suplicamos nos concedas tu gracia para que, venciendo el orgullo y la vanidad, sigamos tu ejemplo y lleguemos a la gloria del cielo. Amén.»

Reflexión: En este primer día, reflexionamos sobre la humildad de Jesús al nacer en un humilde pesebre. A pesar de ser el Rey del universo, eligió la simplicidad y la pobreza. Este acto nos enseña a valorar la humildad y a buscar la grandeza en las cosas pequeñas y cotidianas.

Día Segundo 2: (17 de Diciembre)

Oración del Día 2: «Querido Niño Jesús, que quisiste sufrir grandes dolores para salvarnos, te pedimos nos concedas la gracia de soportar con paciencia todas las adversidades de la vida, para que, imitando tus sufrimientos, podamos participar en la gloria de tu resurrección. Amén.»

Reflexión: En este segundo día, meditamos sobre los sufrimientos de Jesús desde su nacimiento. Aceptó las dificultades con amor y paciencia, enseñándonos a enfrentar nuestras propias pruebas con serenidad y confianza en Dios.

Día Tercero 3: (18 de Diciembre)

Oración del Día 3: «Divino Niño Jesús, que desde tu infancia fuiste obediente y sumiso a tus padres, enséñanos a cumplir con prontitud la voluntad de Dios y a ser obedientes a nuestras autoridades y superiores. Amén.»

Reflexión: Jesús, siendo niño, mostró una perfecta obediencia y sumisión a sus padres. Esta virtud nos recuerda la importancia de la obediencia en nuestra vida diaria, no solo a nuestros superiores, sino principalmente a la voluntad de Dios.

Día Cuarto 4: (19 de Diciembre)

Oración del Día 4: «Oh Dulcísimo Niño Jesús, que por nuestro amor quisiste nacer en un establo, te rogamos nos concedas la gracia de vivir siempre en tu amor y, siendo pobres de espíritu, alcanzar la gloria del cielo. Amén.»

Reflexión: La sencillez del nacimiento de Jesús en un establo nos invita a desprendernos de los bienes materiales y a buscar la verdadera riqueza en el amor y la gracia de Dios. Ser «pobres de espíritu» significa confiar plenamente en Dios y en su providencia.

Día Quinto 5: (20 de Diciembre)

Oración del Día 5: «Amabilísimo Niño Jesús, que para redimirnos quisiste nacer en la mayor pobreza, concede a nuestros corazones la gracia de comprender y vivir las bienaventuranzas que nos enseñaste. Amén.»

Reflexión: Jesús nos enseñó las bienaventuranzas, que son el camino hacia la verdadera felicidad y santidad. Al meditar sobre su nacimiento humilde, recordamos que las verdaderas bendiciones vienen de seguir los caminos de Dios.

Día Sexto 6: (21 de Diciembre)

Oración del Día 6: «Oh Divino Niño Jesús, que con tu nacimiento iluminaste el mundo, ilumina nuestra mente y nuestro corazón para que podamos seguir el camino de la virtud y evitar las tinieblas del pecado. Amén.»

Reflexión: El nacimiento de Jesús trajo luz a un mundo oscuro. Su luz nos guía y nos protege del pecado. Este día, reflexionamos sobre cómo podemos ser portadores de esa luz en nuestras vidas y en nuestras comunidades.

Día Séptimo 7: (22 de Diciembre)

Oración del Día 7: «Niño Jesús, que en tu nacimiento nos mostraste la grandeza del amor divino, haz que comprendamos y practiquemos tu mandamiento de amar a Dios sobre todas las cosas y al prójimo como a nosotros mismos. Amén.»

Reflexión: Jesús nos enseñó que el mayor mandamiento es el amor. Al recordar su nacimiento, renovamos nuestro compromiso de amar a Dios y a nuestros semejantes, siguiendo su ejemplo de amor incondicional y generoso.

Día Octavo 8: (23 de Diciembre)

Oración del Día 8: «Dulcísimo Niño Jesús, que en tu nacimiento trajiste alegría a los pastores y a los ángeles, concede a nuestros corazones la alegría de tu presencia y la gracia de vivir siempre en tu amor. Amén.»

Reflexión: La alegría del nacimiento de Jesús fue compartida por los pastores y los ángeles. Esta alegría nos llena de esperanza y nos motiva a vivir con gratitud y gozo, sabiendo que Dios está siempre con nosotros.

Día Noveno 9: (24 de Diciembre)

Oración del Día 9: «Gloriosísimo Niño Jesús, que con tu nacimiento nos abriste las puertas del cielo, concédenos la gracia de perseverar en tu amor y de alcanzar la vida eterna que nos prometiste. Amén.»

Reflexión: En el último día de la novena, reflexionamos sobre la promesa de vida eterna que Jesús nos trae. Su nacimiento es el comienzo de nuestra redención, y su amor nos asegura un lugar en el cielo si permanecemos fieles a sus enseñanzas.

Canciones de Navidad

Villancicos de Navidad

Campana sobre campana

Campana sobre campana
Y sobre campana una
Asómate a la ventana
Verás el niño en la cuna

Belén, campanas de Belén
Que los ángeles tocan
¿Qué nuevas me traéis?

Recogido tu rebaño
¿A dónde vas, pastorcito?
Voy a llevar al portal
Requesón, manteca y vino

Belén, campanas de Belén
Que los ángeles tocan
¿Qué nuevas me traéis?

Campana sobre campana
Y sobre campana dos
Asómate a la ventana
Porque está naciendo Dios

Belén, campanas de Belén
Que los ángeles tocan
¿Qué nuevas me traéis?

Caminando a medianoche
¿Dónde caminas, pastor?
Le llevo al niño que nace
Como Dios mi corazón

Belén, campanas de Belén
Que los ángeles tocan
¿Qué nuevas me traéis?

Campana sobre campana
Y sobre campana una
Asómate a la ventana
Veras al niño en la cuna

Belén, campanas de Belén
Que los ángeles tocan
¿Qué nuevas me traéis?

Recogido tu rebaño
¿A dónde vas, pastorcito?
Voy a llevar al portal
Requesón, manteca y vino

Belén, campanas de Belén
Que los ángeles tocan
¿Qué nuevas me traéis?

Los peces en el río

La Virgen se está peinando
Entre cortina y cortina
Sus cabellos son de oro
Y el peine de plata fina

Pero mira cómo beben los peces en el río
Pero mira cómo beben por ver al Dios nacido
Beben y beben y vuelven a beber
Los peces en el río por ver a Dios nacer

La Virgen está lavando
Y tendiendo en el romero
Los angelitos cantando
Y el romero florecido

Pero mira cómo beben los peces en el río
Pero mira cómo beben por ver al Dios nacido
Beben y beben y vuelven a beber
Los peces en el río por ver a Dios nacer

La Virgen se está lavando
Con un poquito de jabón
Se le picaron las manos
Manos de mi corazón

Pero mira cómo beben los peces en el río
Pero mira cómo beben por ver al Dios nacido
Beben y beben y vuelven a beber
Los peces en el río por ver a Dios nacer.

Rodolfo el reno

Era Rodolfo un reno que tenía la nariz
Roja como la grana y de un brillo singular
Todos sus compañeros se reían sin parar
Y nuestro buen amigo solo y triste se quedó

Pero Navidad llegó, Santa Claus bajó
Y a Rodolfo lo eligió por su singular nariz
Tirando del trineo, fue Rodolfo sensación
Y desde aquel momento, toda burla se acabó

Era Rodolfo un reno que tenía la nariz
Roja como la grana y de un brillo singular
Todos sus compañeros se reían sin parar
Y nuestro buen amigo solo y triste se quedó

Pero Navidad llegó, Santa Claus bajó
Y a Rodolfo lo eligió por su singular nariz
Tirando del trineo, fue Rodolfo sensación
Y desde aquel momento, toda burla se acabó

Pero Navidad llegó, Santa Claus bajó
Y a Rodolfo lo eligió por su singular nariz
Tirando del trineo, fue Rodolfo sensación
Y desde aquel momento, toda burla se acabó

Toda burla se acabó
Toda burla se acabó.

Novena de Navidad en PDF

Beneficios Espirituales de la Novena del Niño Jesús

La práctica de la novena del Niño Jesús no solo nos prepara para celebrar la Navidad, sino que también nos ofrece numerosos beneficios espirituales. Nos ayuda a fortalecer nuestra fe, a profundizar en el amor de Dios y a crecer en virtudes como la humildad, la paciencia y la obediencia. Además, es una oportunidad para unirnos en oración con nuestras familias y comunidades, creando un ambiente de paz y amor que refleja el verdadero espíritu de la Navidad.

Reflexión Final

La Novena del Niño Jesús es una hermosa tradición que nos invita a contemplar el misterio de la encarnación y a preparar nuestros corazones para recibir al Salvador. A través de las oraciones y reflexiones diarias, nos acercamos más a Jesús y nos inspiramos a vivir de acuerdo a sus enseñanzas. Que esta novena nos ayude a renovar nuestra fe y a vivir con alegría y esperanza la llegada del Niño Jesús.

 

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