Novena del Niño Jesús


NOVENA AL NIÑO JESUS

Por la señal de la Santa Cruz,
de nuestros enemigos,
líbranos Señor Dios nuestro.
En el nombre del Padre
y del Hijo y del Espíritu Santo.
Amén.

Acto de Contrición:
Jesús, mi Señor y Redentor. Yo me arrepiento de todos los pecados que he cometido hasta hoy, y me pesa de todo corazón porque con ellos ofendí a un Dios tan bueno. Propongo firmemente no volver a pecar, y confío en que por Tu infinita misericordia y por los méritos de tu Santa Infancia, me has de conceder el perdón de mis culpas y me has de llevar a la vida eterna.

Oración para todos los días

Virgen María:

Ayúdanos a preparar en nuestro corazón la cuna más cálida y blanda para recibir a tu tierno Niño.
Con cu
anto amor arreglaste el pesebre, acomodaste las pobres pajas, pusiste sobre ellas tu limpio velo, para que su cuerpecito no sintiera la aspereza de su llegada al mundo.
Qu
e alegría infinita sentirías en tu corazón de madre al encontrar por fin un techo entre los animalitos que con su aliento abrigaran la noche helada de diciembre.

San José:

Tú limpiaste el suelo, encendiste  la lumbre, acarreaste el agua fresca y luego te postraste a orar y esperar en silencio el inmenso milagro.
Ay
údanos con tu corazón de hombre puro y resignado a los designios de Dios a aceptar nuestros trabajos con alegría.

Dios Padre Todopoderoso:
Danos entendimiento para comprender tu infinita misericordia al mandarnos a tu Hijo Jesucristo para nuestra salvaci
ón.

Espíritu Santo:

Concédenos amor para servirte y para amar a nuestros semejantes.
Y tu, Jesús, Hijo de Dios y hermano nuestro, haz que pasemos la vida reflejando tu luz y que nos unamos a ti para siempre en la gloria del Padre. Amen.

PRIMER DIA:     El Anuncio del Ángel a María

En el Evangelio de San Lucas leemos:

Al sexto mes fue enviado por Dios el ángel Gabriel
 a una ciudad de Galilea, llamada Nazaret, a una virgen desposada con un hombre llamado José, de la casa de David; el nombre de la virgen era María.

Y entrando, le dijo: Salve, llena de gracia,
el Señor está contigo.

Ella se conturbó por estas palabras, y preguntaba qué significaría aquel saludo.

El ángel le dijo: No temas, María, porque has hallado gracia delante de Dios has hallado gracia delante de Dios Vas a concebir en el seno y vas a dar a luz un hijo, a quien pondrás por nombre Jesús.  Él será grande y será llamado Hijo del Altísimo, y el Señor Dios le dará el trono de David, su padre; reinará sobre la casa de Jacob por los siglos y su reino no tendrá fin.

María respondió al ángel: ‘¿Cómo será esto, puesto que
no conozco varón?

El ángel le respondió: ‘El Espíritu Santo vendrá sobre ti y el poder del Altísimo te cubrirá con su sombra; por eso el que ha de nacer será santo y será llamado Hijo de Dios…

Dijo María: ‘He aquí la esclava del Señor; hágase en mí según tu palabra.’ Y el ángel dejándola se fue. ESTA ES PALABRA DEL SEÑOR
AMEN

PARA ANALIZAR EN FAMILIA

«ángel» significa: Un mensajero, un mensajero de Dios.  Gabriel: El que trae buenas noticias, de parte de Dios.

Una virgen es en la Santa Biblia una mujer que no ha cometido impurezas. En el mundo hay muchas mujeres vírgenes, pero una es más pura y más santa que las demás y la llamamos «Santísima Virgen». Es la madre de Jesús.

En Israel era muy estimado el nombre de María.   María es un nombre que significaba «Señora» o «Princesa», pero varios autores dicen que en Egipto el nombre de María proviene de dos palabras: «Mar»: la hija preferida, e «ia»: abreviatura de IAVEH: Dios. Por lo cual el nombre de María significa: La hija preferida de Dios. Y en verdad que sí corresponde muy bien este significado a lo que en realidad ha llegado a ser la Madre de Jesús: la hija que más quiere Dios.

Salve: En hebreo, Shalon Jalai, o sea: ¡Yo te saludo. Cada vez que rezamos el Avemaría saludamos a la Virgen con el mismo saludo con el que la saludó el ángel en el día más feliz de su vida, en el día de la Anunciación

Llena de gracia: La mujer que más gracias o favores ha recibido de Dios. Llena de gracia quiere decir: la muy simpática para Dios. Si Ella hubiera tenido algún pecado, ya no habría sido totalmente simpática para Nuestro Señor. Pero Ella no tuvo ni la más mínima mancha de pecado.

El Señor está contigo: Los israelitas cuando querían animar a una persona y asegurarle que le iban a suceder cosas maravillosas le decían: «El Señor está contigo».

No temas: Es una frase que en la Santa Biblia se repite muchas veces, dirigida hacia las personas que Dios elige para sus grandes obras. ¡No temas, porque Dios va contigo y te ayudará en todo. ¡No temas!

El nombre Jesús significa: el que salva de los pecados. Porque El ha venido a salvarnos a los pecadores y a pagar nuestras deudas ante Dios.

Padre nuestro, Avemaria, Gloria.

En aquellos días, se levantó María y se fue con prontitud a la región montañosa, a una ciudad de Judá; entró en casa de Zacarías y saludó a Isabel. Y sucedió que, en cuanto oyó Isabel el saludo de María, saltó de gozo el niño en su seno, e Isabel quedó llena de Espíritu Santo; y exclamando con gran voz, dijo: «Bendita tú entre las mujeres y bendito el fruto de tu seno; y ¿de dónde a mí que la madre de mi Señor venga a mí? Porque, apenas llegó a mis oídos la voz de tu saludo, saltó de gozo el niño en mi seno. ¡Feliz la que ha creído que se cumplirían las cosas que le fueron dichas de parte del Señor!»   ESTA ES PALABRA DEL SEÑOR
AMEN

Reflexión

El evangelio de San Lucas nos narra el Anuncio del ángel a María como “de puntillas”, con gran respeto, venerando a los protagonistas de este diálogo único. Hoy, sin embargo, asistimos a aquella “segunda anunciación”. La que el Espíritu Santo revela a santa Isabel en el momento de reconocer en María a la Madre de su Señor. Estas dos mujeres viven y comparten el mayor secreto que pueda Dios comunicar a los hombres, y lo hacen con una naturalidad sorprendente. Por su parte, María, la llena de gracia, no sólo no se queda ociosa en su casa. Ser Madre de Dios no desdice un ápice de su condición de mujer humilde, de modo que va en ayuda de su prima. Isabel, por su parte, anuncia, inspirada por el Espíritu, una gran verdad: la felicidad está en el creer al Señor.

Cuando alguien se profesa cristiano, su fe y su vida; lo que cree y cómo lo vive, son dos esferas que están íntimamente unidas. Quien piense que “creer” es sólo profesar un credo religioso, adherir a una religión o a unos dogmas, quizás tiene una pobre visión del término. Porque cuando se cree de verdad se empieza a gustar las delicias con que Dios regala a las almas que le buscan con sinceridad. La pedagogía de Dios es tan sabia que sabe impulsarnos, dándonos a saborear su felicidad, -que es inmensa e incomparable-, cuando somos fieles. Es un gozo que, sin casi quererlo, nos lleva a más, nos invita a entregarnos con más generosidad a la realización de un plan que va más allá de nuestra visión humana. Isabel reconoce en su prima esa felicidad porque ha creído, pero además porque en consecuencia, su vida ya no respondía a un plan trazado por ella, sino por su Señor. Ella estaba también encinta ¿por qué era necesario un viaje en las condiciones de aquel tiempo…?

Preguntémonos, si hoy queremos ser felices, ¿cómo va mi fe en la presencia de Dios en mi vida? Si lucho por aceptarla y vivirla ya tengo el primer requisito para mi felicidad. Aunque tenga que trabajar y sufrir, sabré en todo momento que Dios está a mi lado, como lo estuvo de María y de Isabel.
ESTA ES PALABRA DEL SEÑORAMEN

Padre nuestro, Avemaria, Gloria.

Tercer Día  El viaje a Belén para cumplir con el Censo

Se ha cumplido el tiempo para que nazca el Niño; sin embargo, José y María tienen que viajar a Belén para empadronarse. Es una ley y hay que cumplirla!

Salen de su casita de Nazaret y poco a poco van avanzando entre las rocas y el desierto. De trecho en trecho hay pequeños oasis en donde descansan un poco y se refrescan; han caminado mucho y seguramente después  del medio día llegaron a Belén a cumplir con la obligación legal dando sus nombres y el lugar donde viven.

Luego van a conocer este nuevo pueblo, van a la feria, acuden a la fuente, en donde se encuentran con paisanos y parientes. Pero a la tarde, cansada y dolorida por la larga caminata, María se da cuenta de que le ha llegado la hora y que no avanzara a volver a Nazaret.
Ellos, por cumplir una obligaci
ón, no han dudado un instante en salir de su acogedora casita, a pesar de que María se sentía tan próxima.

Pidamos a Dios nos haga prontos para cumplir nuestras obligaciones, a pesar de ser incomodas. Amen.

ESTA ES PALABRA DEL SEÑORAMEN


Padre nuestro, Avemaria, Gloria.
Cuarto Día   No hallan albergue

Quieren alojarse, pero todas las posadas est
án llenas. Ha acudido mucha gente para el Censo y no se encuentra sitio en los mesones ni albergues. Y los que tienen lugar en sus casas, ya han dado alojamiento a parientes y amigos. Se hace de noche y María no encuentra alivio a su cansancio.

Además están los cómodos, los egoístas, esas gentes a las que no les importa mas que su propio bienestar.  Que les importa a ellos esa joven pareja cansada!: «Que vayan con su fatiga a otra parte!».

Pidamos a Dios que nos ayude a ser siempre generosos. Que nuestro corazón este siempre abierto a los que sufren. Que no nos endurezcan las comodidades ni nos volvamos áridos con el bienestar. Amen.

ESTA ES PALABRA DEL SEÑOR

AMEN

Padrenuestro, Avemaria, Gloria.
Quinto Día   La pena y angustia de no hallar cobijo

Que  angustia siente José al ver que María no tiene en donde refugiarse para que nazca su Hijo!

Le han cerrado todas las puertas, es ya de noche y en tierra extraña no tiene a quien pedir ayuda.

La sostiene reclinada en su hombro y le ayuda para seguir caminando. Ya van dejando atrás las últimas casas, ya no se ven ni luces ni gentes.  Que pena tiene el! Ella le da ánimos y le pide que tenga confianza en Dios.

Pensemos esta noche cuantos padres de familia pasan iguales angustias en esta época, muy cerca de nosotros. Cuantos no tienen trabajo, no tienen vivienda y sus hijos estarán pasando hambre en esta Navidad.

Pidamos a nuestro Padre Dios por esos necesitados y acerquémonos a esas familias para aliviarles a medida de nuestras posibilidades. Amen.


ESTA ES PALABRA DEL SEÑORAMEN


Padre nuestro, Avemaria, Gloria.
Sexto Día  El portal de Belén

De pronto, cuando ya perdían toda esperanza de encontrar albergue, divisan un pobre portal donde se guarece el ganado.

Deciden quedarse allá, junto a los mansos animales que con su calor hacen agradable el lugar. Hay un techo y las paredes protegen del viento.

Agradecen a Dios y se instalan con alegría a esperar.

Haz, Señor, que nos contentemos con las cosas humildes, que no ambicionemos palacios y que sepamos encontrar en la naturaleza la bondad de tu mano. Amen.

ESTA ES PALABRA DEL SEÑOR

AMEN


Padre nuestro, Avemaria, Gloria.
Séptimo  Día   Los pastores de Belén

Est
án los pastores en la duermevela vigilando sus rebaños. La noche es alta y luminosa de estrellas y hace frio; ellos han encendido hogueras y se han arrebujado en sus mantas de lana.

De repente todo se enciende y aparece un Ángel que les dice: «Ha nacido el Mesías: id a verlo y adorarlo; esta allá, en ese portal».

Y ellos, que han vivido esperando al Hijo de Dios, se levantan y buscan que llevarle: un corderito, unos quesos, unas pieles, un pan tosco y dorado, unas flores: cosas humildes! Así, simplemente, van a adorar al Niño.
Conc
édenos, Dios nuestro, esa fe sencilla de los humildes.

Que no neguemos, que no nos enredemos en sutilezas ni argumentos.

Haz que estemos siempre dispuestos a correr a tu llamado!
Am
en.

ESTA ES PALABRA DEL SEÑOR
AMEN

Padre nuestro, Avemaria, Gloria.

Octavo Día    Los Ángeles en el cielo cantan: «Gloria a Dios!»

Llegan en bandadas luminosas desde el alto cielo de la noche profunda; llegan con la estrella viajera que se detiene sobre el portal. Y entonces todo es luz, porque del establo sale un resplandor cálido, un fulgor glorioso e iridiscente, como de miles de diamantes reflejando al sol.

Y hay canticos en lo alto y murmullos y voces de alegría entre los pastores.

Ya está todo listo. En ese rincón perdido del mundo va a obrarse el portento.

Nosotros también cantemos, porque hemos sido iluminados por la fe y creemos en Jesucristo, que nace para nosotros. Amen.

ESTA ES PALABRA DEL SEÑOR

AMEN

Padre nuestro, Avemaria, Gloria.

Noveno Día   Jesús ha nacido

En esta noche y en todas las noches, El ha nacido.

En las flores y en el cosmos, Jesús fue, es y será.

En el centro del universo, El es el núcleo luminoso y ardiente que da vida a todo cuanto existe.

Quiso nacer una noche en Belén para que el hombre tuviera conciencia de su propia dignidad de ser humano.

Y esta para nosotros en esta noche fría y luminosa.

Para esta familia que cree en El y que se ha reunido a recibirle.

Casi es como aquella noche: cualquiera de las casas que se abren para El podrían ser como el portal. Hay más o menos luz, más o menos riquezas o pobrezas, mas o menos comodidad; pero si nos hemos reunido en su nombre y queremos abrigarle, queremos que no sienta frio, queremos que se quede con nosotros.

Los niños, sobre todo, te quieren mucho, Señor. Ellos tienen el corazón abierto a tu sonrisa y a tus lágrimas y quieren acompañarte. Los mayores también te amamos mucho, Jesús; tenemos el corazón menos fresco, pero te amamos con mayor necesidad.

Por eso esta noche de Navidad te pedimos que te quedes con nosotros. Jesús, quédate con nosotros. Jesús, quédate con nosotros para siempre. Quédate con nosotros hasta que juntos hagamos el viaje final hasta tu Padre que está en el Cielo AMEN

Padre nuestro, Avemaria, Gloria.

Oración final para todos los días

Jesús mío:

Tu que padeciste, en esa noche helada y luminosa de diciembre, frio y desnudez, ayuda a los que tienen frio y hambre esta noche y muchas noches.

Niño Jesús:

Tu que no tuviste sino un pesebre para dormir esa primera noche de tu vida terrena, ayuda a los que no tienen un techo que cubra sus sueños.

Niño Jesús:

Tu que fuiste rechazado por los poderosos de la tierra, ayuda a los tristes, a los que no tienen trabajo, a los que pasaran esta Navidad en una cárcel, a los enfermos sin esperanza.

Y a nosotros, que tenemos mucho más que otros y que somos tan dichosos porque Tú lo has permitido así, danos un corazón agradecido y ayúdanos a ser generosos.

Divino niño que vas a nacer en un portal, ven ahora a nacer en nuestras vidas.

Haznos comprender que nada hay sin ti y llévanos de la mano a la gloria eterna para gozar de tu divina presencia para siempre.

Amen.

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