Bajo el testimonio de Nilsen Arias Sandoval, exgerente internacional de Petroecuador durante el correísmo, se ha revelado ante un tribunal estadounidense una trama de sobornos provenientes de importantes empresas petroleras internacionales. Según Arias, dichos sobornos fueron recibidos por sus gestiones en Petroecuador, canalizados principalmente a través de las comercializadoras de crudo Trafigura, Gunvor, Vitol, y la productora de asfalto Sargeant Marine.
Arias, quien admitió su culpabilidad en enero de 2022, enfrenta acusaciones del Departamento de Justicia estadounidense por haber recibido sobornos por un total de $17.7 millones de empresas beneficiadas por negocios con Petroecuador y empresas estatales asiáticas y de Medio Oriente.
Durante su gestión en Petroecuador, Arias facilitó contratos de venta a largo plazo con las empresas estatales chinas Petrochina y Unipec, la tailandesa Petrotailanda, y la omaní Oman Trading International. Estos contratos forman parte de la trama de corrupción, donde Arias sostiene que los sobornos fueron canalizados a través de los hermanos Antonio y Enrique Peré Icaza.
En cuanto a las adquisiciones de bienes realizadas por Arias y su familia, se destaca la compra de una mansión, trece departamentos y un local comercial en Portugal, así como dos departamentos en Florida (Estados Unidos), con un valor aproximado de $9.5 millones. Documentos judiciales vinculan a Arias con la empresa offshore Heico Investments LLC, con sede en Delaware (Estados Unidos), la cual estaría económicamente relacionada con el empresario ecuatoriano-español Enrique Cadena Marín, señalado de intermediar en la venta de crudo de Petroecuador a Petrochina.

La investigación también involucra al exsubsecretario de Financiamiento Público, Willam Vásconez Rubio, quien habría negociado créditos con bancos chinos garantizados con la entrega de petróleo durante el periodo correísta.
Este testimonio de Arias revela la implicación de empresas petroleras internacionales en actos de corrupción, siendo significativa la inclusión de Trafigura, la mayor operadora petrolera del mundo. Vitol Group y Gunvor Group ya habían admitido previamente sobornos en Ecuador, mientras que Sargeant Marine se declaró culpable en 2020 de cargos de soborno en Brasil, Venezuela y Ecuador. El caso destaca la extensión y complejidad de las prácticas corruptas en el sector energético internacional.
