En un mega operativo llevado a cabo por policías y militares, se realizó una intervención en la Penitenciaría del Litoral, en la ciudad de Guayaquil, donde se decomisaron fusiles, drogas y otros objetos prohibidos. Esta operación se llevó a cabo tras más de cinco días de enfrentamientos entre internos, que lamentablemente resultaron en al menos 31 fallecidos y cerca de 20 heridos, incluyendo un oficial de policía. Debido a la gravedad de la situación, el gobierno decretó el estado de excepción en todas las prisiones del país, lo que permitió el ingreso de policías y militares a la cárcel de Guayaquil. En dicho recinto, se logró someter a los presos revoltosos y allanar los pabellones de los internos más conflictivos. El operativo contó con la participación de más de dos mil uniformados entre policías y militares, quienes ingresaron a la Penitenciaría del Litoral en la madrugada del martes.
Gracias a esta contundente intervención por parte de militares y policías, los enfrentamientos entre miembros de distintas organizaciones criminales recluidas en la Penitenciaría del Litoral cesaron y la situación quedó bajo control. Los funcionarios de la SNAI (Sistema Nacional de Atención Integral a Personas Adultas Privadas de Libertad) ahora contarán con el apoyo permanente de las fuerzas del orden durante al menos 60 días.
El restablecimiento del control en la Penitenciaría del Litoral no fue tarea fácil, pues los disturbios se prolongaron durante varios días. En un momento crucial, la Policía ingresó al pabellón número nueve, solicitando a los reos que depusieran cualquier intento de resistencia y acataran las normas de seguridad establecidas. Para controlar la situación, se empleó gas lacrimógeno después de una jornada de violencia intensa.
En el transcurso de la intervención, se logró decomisar un considerable arsenal que estaba en manos de los internos. Se encontraron 13 armas cortas, entre pistolas y revólveres, así como 13 armas largas, incluyendo fusiles. Además, se halló un lanzagranadas y una granada. Estos indicios se encontraron en diferentes pabellones del centro de rehabilitación social, y en algunos lugares se encontraron explosivos. Trágicamente, se confirmó el hallazgo de 11 cadáveres y 29 piezas anatómicas, aunque las autoridades aún están investigando para determinar con precisión el número total de víctimas y si estas piezas anatómicas pertenecen a cuerpos adicionales.

La operación permitió también el decomiso de 6.000 municiones de diferentes calibres, además, se incautaron 23 sobres de droga y marihuana.
De acuerdo a las fuentes policiales, los incidentes se iniciaron entre dos grupos de internos conocidos como «Los Lobos» y «Los Tiguerones», quienes rompieron una alianza que mantenían, lo que generó los enfrentamientos que tuvieron un desenlace trágico.
El restablecimiento del control en la Penitenciaría del Litoral representa un paso importante para garantizar la seguridad en el recinto carcelario y para la sociedad en general. No obstante, es necesario seguir trabajando en estrategias que permitan prevenir futuros episodios de violencia y enfrentamientos dentro de las prisiones del país.
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