El potencial de gasto de los grandes clubes europeos ha alcanzado ya cotas inalcanzables para los clubes sudamericanos, pero el fútbol latinoamericano consigue mantener su singularidad, dada por la tradición, la pasión y la implicación de multitudes enteras. En todos los estados latinoamericanos hay clubes que se identifican verdaderamente con su patria, no tanto por sus triunfos sobre el terreno de juego, sino por su solidez financiera, su capacidad para atraer capitales y sus perspectivas de futuro. El fútbol representa en Ecuador más que un deporte, un componente central de la vida nacional. Y aquí, a la larga, han sido los clubes que, fundados en la gran masa de aficionados, en los contratos comerciales, en el buen gobierno, han asumido la supremacía económica. Veremos cuáles son los tres clubes más ricos de Ecuador.
Barcelona SC (Guayaquil)
El poder económico de este equipo se traduce en la posibilidad de fichar jugadores de renombre y mantener una infraestructura competitiva. Su popularidad también lo convierte en un atractivo para las casas de apuestas, siendo uno de los equipos más seguidos en las páginas de apuestas deportivas ecuatorianas. El Barcelona Sporting Club de Guayaquil es tal vez el equipo más carismático y popular que hay en Ecuador. En el año 1925, el equipo ya había construido, como resultado del transcurso del tiempo, una de las bases de aficionados más grandes del área andina, de verdad una potencia comercial. El hecho de contar con una afición ha favorecido la firma de reiterados contratos de patrocinio, así como de alianzas estratégicas que enriquecen las arcas del club. El Monumental Banco Pichincha, uno de los estadios más amplios del continente, no sólo es un templo del fútbol sino un recurso económico gracias a sus eventos, sus productos comerciales y su visibilidad. Barcelona SC logra mantener un alto nivel técnico ante la presencia de jugadores de calidad y logra participar de forma continuada en competiciones de carácter internacional (Copa Libertadores), es un gran escaparate también desde el punto de vista económico.
Club Sport Emelec
El Club Sport Emelec es otro de los grandes clubes del fútbol ecuatoriano que no puede faltar en esta relación, también de Guayaquil, fue capaz de cimentar una prestigiosa trayectoria a partir de su gestión empresarial y los proyectos deportivos bien trazados. El equipo tiene el respaldo de una fervorosa afición y de un aparato institucional capaz de atraer inversiones a través del tiempo, especialmente en tecnología e infraestructura. El estadio George Capwell es uno de los dos más modernizados del país y además, es un activo social. Emelec también ha diversificado sus ingresos: además de los sponsors y de la venta de entradas, Emelec ha desarrollado programas formativos de gente joven, y del crecimiento de los talentos locales. Esto no sólo minimiza el coste del mercado de traspasos, sino que también permite que el club perciba unos ingresos importantes, por la producción de traspasos que generan las salidas de los jugadores hacia el exterior. Y la práctica continua de las copas continentales, bien como su buena administración, diferenciarán a Emelec como uno de los clubes de fútbol más estables y ambiciosos de Ecuador.
LDU de Quito
La Liga Deportiva Universitaria es uno de los equipos más seguidos de la República ecuatoriana; fundado en 1930, se ha convertido en un gigante de este deporte, tanto a nivel nacional como fuera del país. A diferencia de los otros, este club es originario de Quito, y en 2008, la LDU fue el primer equipo ecuatoriano en ganar la Copa Libertadores, lo que desató una euforia general entre todos los aficionados. Gracias a una gestión sólida y a los ingresos procedentes de patrocinios, derechos televisivos, merchandising y traspasos de jugadores, el club es un referente económico para el fútbol nacional.
