Jorge Glas evade la justicia y se refugia en la Embajada de México en Ecuador

El exvicepresidente de Ecuador, Jorge Glas, ha ingresado a la Embajada de México en Quito para buscar protección, el hecho ocurrió luego de que la Corte Constitucional declaró la nulidad del hábeas corpus otorgado a favor del ex segundo mandatario en agosto de 2022.

La Fiscalía ecuatoriana ha emitido una orden de localización y captura sin especificar los cargos en su contra. Este episodio marca el último capítulo en la polémica carrera de Glas, quien anteriormente cumplió casi cinco años de prisión por delitos de corrupción y fue liberado en 2022.

La Cancillería ecuatoriana ha instado a las autoridades mexicanas a cooperar con la justicia, expresando su expectativa de colaboración. Este no es el primer caso de refugio diplomático en la Embajada de México; anteriormente, otros exfuncionarios, como Gabriela Rivadeneira y los asambleístas Soledad Buendía, Carlos Viteri Gualinga y Edwin Jarrín, encontraron protección en suelo mexicano tras abandonar la Embajada en Quito en 2019, durante protestas violentas.

Jorge Glas, una figura destacada de la Revolución Ciudadana, ocupó varios cargos importantes durante los gobiernos de Rafael Correa y Lenín Moreno, incluyendo el de ministro de Telecomunicaciones y vicepresidente. Su carrera política se vio empañada por diversas sentencias, incluyendo seis años por asociación ilícita en el caso Odebrecht y ocho años por cohecho en el caso Sobornos, en el que también fue condenado Correa y varios funcionarios de su Administración.

jorge-glas-embajada-mexico
Jorge Glas se refugia en la Embajada de México en Ecuador

Después de entregarse a la justicia y pasar casi cinco años en prisión, Glas fue liberado en noviembre de 2022. Sin embargo, su liberación fue objeto de controversia, ya que el juez Emerson Curipallo, encargado del caso, fue detenido recientemente como parte de una operación contra la corrupción en el sistema judicial ecuatoriano.

El actual refugio de Glas en la Embajada de México plantea nuevas incógnitas sobre su situación legal. Aunque no ha solicitado formalmente asilo, el gobierno mexicano ha declarado que, en caso de hacerlo, analizará la solicitud cuidadosamente de acuerdo con los tratados internacionales pertinentes. Este incidente refleja la complejidad de las relaciones diplomáticas y la intersección entre la política y la justicia en el escenario internacional.

Deja un comentario