La gestión de residuos sólidos en Ecuador representa uno de los principales desafíos ambientales y económicos para los municipios. Cada día se recolectan más de 14.000 toneladas de residuos sólidos en el país, lo que equivale a más de 5,1 millones de toneladas al año, una cantidad que requiere sistemas adecuados de recolección, tratamiento, aprovechamiento y disposición final.
El problema no se limita a retirar la basura de calles y hogares. Los Gobiernos Autónomos Descentralizados (GAD) municipales necesitan información técnica actualizada que les permita determinar cuánto residuo genera cada territorio, cuál es su composición y qué infraestructura requiere para administrarlo de acuerdo con el crecimiento urbano y las características de cada cantón.
Cada habitante genera unos 0,9 kilos de residuos al día
La Estadística de Información Ambiental Económica en GAD Municipales, Gestión de Residuos Sólidos 2024, elaborada por el INEC, la Asociación de Municipalidades Ecuatorianas (AME) y el Banco de Desarrollo del Ecuador (BDE), establece que cada habitante de las zonas urbanas del país genera, en promedio, 0,9 kilogramos de residuos sólidos diariamente.
La generación puede ser considerablemente mayor en determinadas ciudades. En Guayaquil, por ejemplo, el promedio alcanza los 1,41 kilogramos diarios por habitante.

Durante 2024, el 77,1% de los residuos recolectados en Ecuador fue manejado de manera no diferenciada, mientras apenas el 22,9% correspondió a recolección diferenciada.
La composición de los desechos evidencia además un importante potencial para su aprovechamiento. El 55,8% corresponde a materia orgánica y el 44,2% a residuos inorgánicos. Dentro de estos últimos, el plástico representa el 12,3%, el cartón el 5,5% y el papel el 4,5%.
Solo el 27,1% de municipios separa los residuos desde su origen
Uno de los principales obstáculos para el aprovechamiento de los residuos continúa siendo la limitada separación en la fuente. En 2024, únicamente el 27,1% de los municipios había iniciado o mantenía procesos de separación de residuos.
Esta situación provoca que materiales orgánicos, plásticos, papel, cartón y otros residuos que podrían ingresar en procesos de recuperación o valorización terminen mezclados desde los hogares, comercios y demás lugares donde se generan.
El porcentaje de materia orgánica registrado a escala nacional adquiere especial importancia debido a que representa más de la mitad de los residuos urbanos recolectados. Su correcta separación podría modificar las necesidades de transporte, tratamiento y disposición final que deben afrontar los municipios.
El 15,8% de los GAD todavía utiliza botaderos a cielo abierto
Las diferencias también son importantes al analizar el destino final de los residuos sólidos. Durante 2024, el 59,7% de los GAD municipales reportó utilizar rellenos sanitarios, mientras que el 24,4% empleaba celdas emergentes.
Otro 15,8% de los municipios todavía disponía sus residuos en botaderos a cielo abierto.
La situación varía considerablemente según la región. En la Sierra, el 65,6% de los GAD municipales utiliza rellenos sanitarios, mientras que en la Costa el porcentaje se reduce al 39,3%.
El Reglamento al Código Orgánico del Ambiente establece que la gestión de residuos debe priorizar la prevención, reducción, aprovechamiento y valorización, mientras que la disposición final debe mantenerse como la última alternativa dentro del proceso.
Estudios actualizados son claves para contratar servicios de gestión de residuos
La planificación técnica también tiene incidencia en los procesos de contratación pública relacionados con la recolección, transporte, tratamiento y disposición final de los residuos.
Natalia Naranjo, directora del Observatorio Ciudadano de Planificación y Gestión Ambiental, sostiene que las decisiones municipales deben responder a las condiciones actuales de cada cantón y considerar factores como el crecimiento urbano, los cambios en los hábitos de consumo y las nuevas exigencias ambientales.
Según Naranjo, contratar servicios de aseo o disposición final sin estudios actualizados de caracterización y sin considerar la viabilidad ambiental puede provocar problemas en la calidad del servicio y un uso inadecuado o sobredimensionado de los recursos públicos.
La legislación de contratación pública establece que, antes de iniciar un procedimiento precontractual, las entidades deben disponer de estudios y diseños completos, definitivos y actualizados, además de las correspondientes especificaciones técnicas.
La caracterización de los residuos permite establecer las necesidades reales de cada territorio y definir aspectos como la capacidad de los vehículos recolectores, las características de las rutas y la infraestructura requerida para el tratamiento, aprovechamiento y disposición final.
Andrés Seminario, vocero del Observatorio Ciudadano de Planificación y Gestión Ambiental, señala que los municipios necesitan conocer con precisión cuánto residuo generan, cuál es su composición y cómo puede evolucionar esa generación para dimensionar correctamente plantas, sistemas de recolección y lugares destinados a la disposición final.
Municipios subsidiaron más de la mitad del costo del servicio
La gestión de residuos también supone una importante presión sobre las finanzas de los gobiernos municipales. Durante 2024, el costo reportado por este servicio alcanzó aproximadamente los USD 30 millones, mientras que los municipios recaudaron cerca de USD 14 millones mediante tasas, tarifas y otros ingresos relacionados.
De acuerdo con los datos reportados, esto representó un subsidio municipal equivalente al 54,9% del costo total.
Las diferencias entre territorios son considerables. Orellana registró un nivel de subsidio del 95%, Guayas alcanzó el 62,7% y Pichincha el 39,1%.
Estos recursos están relacionados directamente con decisiones sobre vehículos, personal, infraestructura, plantas de tratamiento, sistemas de aprovechamiento y espacios para la disposición final. Una caracterización adecuada permite establecer las dimensiones que debe tener cada uno de estos componentes dentro del sistema municipal.
Los GAD son responsables de la gestión integral de los residuos
El Código Orgánico del Ambiente establece que los GAD municipales son responsables de la gestión integral de los residuos sólidos no peligrosos dentro de sus respectivas jurisdicciones.
Esta responsabilidad comprende no solamente la recolección y traslado de los desechos, sino también acciones destinadas a reducir su generación, separar materiales, aprovechar aquellos que puedan recuperarse, realizar los tratamientos correspondientes y disponer correctamente los residuos que finalmente no puedan ser reutilizados.
Los datos de 2024 muestran que más de la mitad de los residuos urbanos del país corresponde a materia orgánica, mientras el plástico representa el 12,3%. Al mismo tiempo, apenas el 27,1% de los municipios reporta procesos de separación en la fuente y todavía existen GAD que utilizan botaderos a cielo abierto para la disposición final de los residuos.



