Alias ‘Fede’ se fugó de la Penitenciaría del Litoral

Alias ‘Fede’, identificado como Rolando Federico Gómez Quinde y señalado como cabecilla del Grupo de Delincuencia Organizada (GDO) Los Águilas, se fugó de la Penitenciaría del Litoral el viernes 20 de junio de 2025. El escape generó una crisis en el sistema carcelario, al registrarse una supuesta complicidad de personal interno y el uso de un uniforme militar durante su evasión.

Este suceso ocurre tras su detención el 30 de enero de 2025 en La Aurora, Daule, en posesión de un cargamento de estupefacientes y armamento. El escape plantea nuevos operativos de seguridad y refuerza el debate sobre la vigilancia y el control en centros de privación de libertad bajo medidas de militarización.

Detalles de la fuga

Según versiones oficiales y fuentes policiales, alias ‘Fede’ escapó vestido con uniforme de militares desde el Centro de Privación de Libertad Guayas N.º 1 (Penitenciaría del Litoral). El hecho se registró pese a que el penal permanecía bajo control de las Fuerzas Armadas. La oficina de prensa del Servicio Nacional de Atención Integral a Personas Privadas de Libertad (SNAI) indicó la noche del 20 de junio de 2025 que “está verificando información desde territorio a fin de proporcionar datos oficiales”, sin emitir aún un pronunciamiento concluyente.

Medios locales y fuentes policiales confirman la fuga como un nuevo escándalo en el sistema penitenciario. Se ha desplegado un operativo conjunto de policías y militares para dar con su paradero y garantizar que no existan otros reclusos en condiciones similares de vulnerabilidad ante posibles ayudas internas.

alias-fede-fuga-carcel
Alias Fede salió de la cárcel, vestía un uniforme militar

Historial de detenciones y cargos

Rolando Federico Gómez Quinde, alias ‘Fede’, fue detenido por segunda ocasión en menos de un año. La captura más reciente ocurrió el 30 de enero de 2025 en una vivienda de La Aurora (Daule), donde empacaba un cargamento de cocaína. En ese operativo se le incautaron más de 234.000 gramos de cocaína, 18.130 gramos de heroína, armas de grueso calibre y prendas similares a uniformes policiales y militares. Fue procesado por tráfico de drogas y armas, junto a otros tres presuntos miembros de Los Águilas.

En mayo de 2024, ‘Fede’ ya había sido capturado en una narcofiesta en la vía a la Costa, pero salió en libertad mediante medidas sustitutivas. La Fiscalía lo considera un objetivo de alto valor y lo vincula con alias Junior (‘JR’), supuesto líder de Los Águilas y de la organización Los Choneros.

Reacción de autoridades y operativos

El presidente de la República, Daniel Noboa, confirmó la fuga y denunció complicidad de funcionarios del penal. Según su comunicado en redes sociales, la evasión “no fue un descuido, fue complicidad”, por lo que solicitó a la Fiscalía investigar y aprehender en flagrancia al personal sospechoso.

Además, el mandatario recordó la normativa que permite el uso directo de la fuerza contra miembros de grupos armados, calificando a alias ‘Fede’ como “objetivo militar”. El caso se suma a otras evasiones de alto perfil, como la de Adolfo Macías (alias “Fito”) en enero de 2024 desde el mismo centro penitenciario.

Tras el anuncio, uniformados y militares activaron operativos en zonas de posible tránsito y en rutas de escape. Las autoridades penitenciarias evalúan reforzar protocolos de control interno y revisar cámaras, registros de ingreso y salida de personal, así como accesos a áreas de seguridad reforzada.

Contexto de violencia y crisis carcelaria

La fuga de alias ‘Fede’ se inscribe en un escenario de creciente violencia en Ecuador. En 2024, el país cerró con una tasa de 38 homicidios por cada 100.000 habitantes, la más elevada de la región. Desde 2021, más de 500 reclusos han perdido la vida en enfrentamientos dentro de prisiones vinculados a disputas entre bandas.

La crisis carcelaria y la expansión de grupos delictivos con presuntas alianzas con cárteles internacionales y organizaciones armadas han llevado al Gobierno a declarar en enero de 2024 un “conflicto armado interno”, militarizar cárceles y catalogar bandas como grupos terroristas. Este contexto ha generado operativos de seguridad reforzada, pero también ha evidenciado fallas en el control interno de los penales.

Adicionalmente, organismos como la Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados (Acnur) alertan sobre el desplazamiento interno: al menos 315.000 personas habrían sido forzadas a trasladarse en dos años, en gran parte por violencia y extorsiones. Provincias como Azuay, El Oro, Los Ríos, Esmeraldas y Guayas figuran entre las más expulsoras, mientras que Manabí, Pichincha, Cotopaxi, Azuay y Guayas son destinos recurrentes.

El seguimiento de la fuga de alias ‘Fede’ y la investigación interna que ordenó la Fiscalía y el Ejecutivo serán clave para determinar responsabilidades y reforzar mecanismos de prevención de evasiones en centros de alta seguridad. No obstante, el episodio pone de relieve desafíos operativos y estructurales en el sistema penitenciario, en un contexto de violencia e inseguridad creciente.

Deja un comentario