El cuerpo de la subteniente de intendencia Aidita Ati Gavilánez, perteneciente al Comando de Apoyo Logístico del Fuerte Militar Napo, fue encontrado sin vida el 29 de junio de 2024 en el dormitorio del personal femenino. La Policía realizó el levantamiento del cadáver y se iniciaron las investigaciones correspondientes.
El 30 de junio, se llevó a cabo la audiencia de formulación de cargos contra cuatro oficiales del Ejército por su presunta participación como autores y coautores en el femicidio de la subteniente. Más temprano, el Ejército informó que 18 uniformados habían sido detenidos temporalmente para las investigaciones.
En un comunicado, las Fuerzas Armadas aseguraron: «No permitimos ni permitiremos jamás que estas acciones que van en contra de los derechos a la vida de las personas se vuelvan a repetir en ninguna unidad militar». El Ministerio de la Mujer y Derechos Humanos también expresó su solidaridad con los familiares de Ati y activó los protocolos necesarios para brindar apoyo a la familia.
Inicialmente, las autoridades militares informaron que el cuerpo fue hallado sin rasgos aparentes de violencia y sugirieron que la causa del fallecimiento podría haber sido asfixia producida por una obstrucción de la vía aérea mientras dormía. Sin embargo, la autopsia reveló que la causa de muerte fue asfixia por estrangulamiento y que el cuerpo presentaba señales de violencia sexual.

Luis Ati, padre de la subteniente y militar en servicio pasivo, expresó su consternación: «El comandante de la brigada 19 Napo me indicó que hubo una fiesta no autorizada y que habían llevado a mi hija a su pieza, donde amaneció muerta«. Añadió que el cuerpo de su hija fue trasladado a Lago Agrio para la autopsia sin la autorización de la familia.
La familia de la víctima denuncia inconsistencias en el tratamiento del caso y exige justicia, señalando que inicialmente se dijo que la muerte fue causada por ahogamiento debido al consumo de licor, lo cual fue desmentido por la autopsia.
El informe policial confirmó que los últimos en tener contacto con la subteniente fueron los oficiales ahora investigados. Según el documento, los oficiales trasladaron a Aidita Ati a su habitación después de una fiesta no autorizada, la recostaron en su cama y luego abandonaron el lugar. La autopsia reveló que la víctima presentaba múltiples signos de violencia y había sido violada antes de morir.
El Ministerio Público decidió vincular a cuatro uniformados: Alejandro Pinagote, Freddy Quintanilla, Johan Mena y Ángel Jiménez. Aunque la Fiscalía de Orellana solicitó prisión preventiva para los acusados, la jueza del caso dictó medidas alternativas. La instrucción fiscal durará 30 días, y la defensa de la víctima prepara un pedido de revisión de medidas.
El Ejército abrió un expediente disciplinario contra 18 militares del destacamento por posibles faltas administrativas. Aidita Pamela Ati Gavilánez, de 25 años, era subteniente de intendencia y oficial del Comando de Apoyo Logístico Nº 19, con apenas dos años en el servicio militar.
La mañana del 1 de julio, familiares y amigos de la víctima se reunieron en la casa comunal Santo Tomás, en el sur de Quito, para la velación, y posteriormente el cuerpo fue trasladado al cementerio de Santa Rosa.

