El Gobierno ecuatoriano ha implementado nuevas regulaciones para los operadores de pronósticos deportivos mediante el Decreto Ejecutivo 487, emitido el 19 de diciembre por el presidente Daniel Noboa. Estas reformas modifican el reglamento para la aplicación del régimen del impuesto a la renta único, estableciendo nuevas obligaciones y requisitos tanto para operadores nacionales como internacionales.
Entre los principales cambios, destaca que los operadores no residentes ya no necesitan obtener el Registro Único de Contribuyentes (RUC) del Servicio de Rentas Internas (SRI). En su lugar, deberán obtener la Licencia para Operación de Pronósticos Deportivos (LOPD), emitida por el Ministerio del Deporte, que es ahora obligatoria para todos los operadores. La licencia tiene una vigencia de cinco años y un costo anual equivalente a 655 Salarios Básicos Unificados (SBU), unos 307.850 dólares.
Cambios tributarios y definiciones clave
El régimen de impuesto a la renta único, en vigor desde el 1 de julio de 2024, grava con un 15% los ingresos netos de los operadores de pronósticos deportivos. Este cálculo se realiza restando los premios pagados de los ingresos brutos generados por cada evento. Asimismo, las reformas incluyen la definición de conceptos clave, como bonos, cuentas de usuario, eventos y premios, para garantizar claridad en la aplicación del reglamento.
Las operadoras están obligadas a emitir comprobantes de venta consolidados y realizar retenciones del 15% sobre los premios entregados a los jugadores. Estas retenciones serán consolidadas mensualmente o al momento del retiro de premios.

Plazos y supervisión
Los operadores, tanto residentes como no residentes, cuentan con un plazo de tres meses para adecuar sus sistemas a las nuevas disposiciones. Además, las entidades públicas relacionadas con el control y prevención del lavado de activos deberán ajustar sus mecanismos de supervisión para alinearse con las reformas.
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El Gobierno enfatizó que este nuevo esquema busca fortalecer la recaudación fiscal y reducir la evasión, asegurando un control tributario más eficiente.



