El falso periodista que presta partido y radio a Correa

Jimmy Jairala debe ser el primer caso del que se tenga registro en el que el dueño de un partido político se presenta como periodista para promover y abogar por los intereses electorales de su partido.

Ocurre cada mañana. En la cabina de Un Café con JJ, Jairala dedica las casi dos horas y media que dura su programa para hacer entrevistas, formular comentarios y dar cuenta de hechos cuyo casi único propósito es apoyar la agenda de Centro Democrático, el partido que él fundó mientras era prefecto del Guayas y que ahora es la plataforma que usa el correísmo para pretender participar en las elecciones. Cualquier cosa que no cumpla con el propósito de apoyar la agenda de su partido, para Jairala es apenas una noticia o un comentario aleatorio y circunstancial durante el programa.

Lo que ocurrió el lunes 28 de septiembre es apenas un ejemplo de lo que sucede todos los días en Un Café con JJ. El invitado central era Enrique Menoscal, el actual director del partido de Jairala y el tema que se trató fue el de la posible descalificación del binomio correísta de Andrés Arauz y Carlos Rabascall. Durante al menos diez minutos la entrevista, que en momentos se parecía más a una rendición de cuentas del director del partido a su dueño, fue un alegato del entrevistador y del entrevistado a favor de que el CNE no descalifique a Arauz y a Rabascall.

En otras palabras, que no perjudique a su partido. «No quiero imaginar que el candidato de la derecha quiera participar solo en las elecciones», dijo en un momento Menoscal, a lo que Jairala respondió que el CNE debería dejar que cualquier decisión lo tome el electorado en las urnas. «En el barrio se decía que el partido se gana jugando. Por eso deberían participar los tres», dijo Jairala quien, al igual que su entrevistado, aseguró en dos ocasiones que las candidaturas más opcionadas son, en este orden: la de Arauz, seguida por la de Yaku Pérez de Pachakutik y, finalmente, la de Guillermo Lasso de CREO.

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Artículo de Martín Pallares: “El falso periodista que presta partido y radio a Correa”

Poco antes de entrevistar al director de su partido, Jairala afirmó que jamás en su larga vida de periodista, ni en la de político, había visto un organismo electoral tan sesgado e inclinado a hacer un fraude electoral como el actual. «Ni siquiera la dictadura militar impidió la participación de candidatos opositores como (Jaime) Roldós», replicó el siempre solícito Edwar Jaramillo, quien acompaña como entrevistador y comentarista a Jairala y hace coro a cualquier opinión o comentario a favor de los intereses de Centro Democrático. «Vamos a tener que reescribir la historia», dijo Jaramillo» y Jairala se animó a calificar de «escabroso» el escenario electoral por la participación de un CNE en el que, como nunca antes según dijo, se había visto con «tantas manos dentro».

Cuando terminó la entrevista a Menoscal, se dio paso a una segunda entrevista que tenía, igualmente, como objetivo exclusivo sumar argumentos a favor de la calificación del binomio Arauz-Rabascall que corre a nombre del partido de Jairala. El entrevistado en este caso, fue el colombiano Guillermo Reyes, ex presidente del Consejo Nacional Electoral de Colombia que, al igual que Menoscal, defendió junto a Jairala y Jaramillo la tesis de que Arauz y Rabascall tienen el derecho a participar en las elecciones venideras por encima de cualquier límite legal que pueda haber en su contra. A pesar de haber sido acusado en su país de haber plagiado y de haber sido contratista de la alcaldía de Gustavo Petro dentro de los escándalos que obligaron a su salida del cargo en el 2014, Reyes fue presentado como una autoridad sin tacha en temas electorales.

Lo del lunes 28 de abril se ha replicado en prácticamente todos los programas de Un Café con JJ: el propósito siempre es apoyar los intereses electorales del correísmo que son, por ahora, los mismo que los de Centro Democrático. Uno de esos casos fue el del 22 de septiembre cuando se entrevistó a Leonardo Magalhaes, quien se presentó como director de la encuestadora AtlasIntel con la inverosímil tesis de que la candidatura de Arauz ganará las elecciones en primera vuelta.

El caso de Jairala no solo es de alguien que usa su trabajo de supuesto periodista para promover los intereses de su partido. También se viste de periodista para limpiar su imagen de político cuestionado. En efecto, él dejó la Prefectura en medio de denuncias. La Fiscalía tiene una investigación en curso por contratos supuestamente irregulares que firmó durante su gestión. Es más, tuvo 33 informes con indicios de responsabilidad penal de la Contraloría que la Fiscalía del correísta Carlos Baca Mancheno decidió archivar. Y que no quiso entregar a la Comisión Anticorrupción, alegando que el derecho a la privacidad del ex prefecto estaba por encima al interés de ese organismo por investigar actos de supuesta corrupción.

El programa de Jairala se transmite en la frecuencia de Teleradio, una emisora cuyo último dueño del que se supo fue Jaime Nogales. Si bien Teleradio funciona en AM, su alcance se multiplica en redes sociales pues el equipo de comunicación del correísmo se encarga de replicar todos sus mensajes. Nogales fue quien, en reemplazo de Nicolás Lapentti, entregó la Prefectura a Jairala en el 2009. Entre los medios periodísticos de Guayaquil se asegura que Jairala es, en realidad, el dueño de la radio y que Nogales es quien figura.

Jairala es un político hábil que sabe dónde ubicarse en los momentos más oportunos. Cuando Rafael Correa era presidente de la República lo apoyó con tal entusiasmo que, en 2015, Centro Democrático fue el único movimiento que defendió la tesis de la reelección indefinida cuando la Asamblea trataba las enmiendas constitucionales. Pero cuando Lenín Moreno llegó al poder y decidió sacudirse de los dictámenes de Rafael Correa, Jairala prefirió quedarse junto al nuevo ocupante de Carondelet.

En virtud de ese apoyo, logró ubicar en el gobierno a una de sus personas de mayor confianza: Raúl Clemente Ledesma como ministro de Trabajo. Ledesma fue luego ministro de Ambiente y gobernador del Guayas. Pero cuando Jairala vio que Moreno no tendría futuro político, volvió a tejer relaciones con Correa y le ofreció Centro Democrático como plataforma electoral. Ahora, el correísmo tiene que pasar por él para existir políticamente.

Así Jairala, con su apariencia afable y su tono conciliador, es un político que se presenta como periodista para proteger su partido, y un falso periodista que usa el oficio para lavar su imagen de político cuestionado.

1 comentario en «El falso periodista que presta partido y radio a Correa»

  1. El Señor Pallares es el portavoz de los políticos, empresarios y banqueros neoliberales de la derecha, los defiende a capa y espada y se vanagloria de ser un opositor a rajatabla del progresismo y tan cara dura escribe este editorial? El burro hablando de orejas! Si que se ven y se oyen cosas y cosas!

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