Estados Unidos declaró oficialmente como organizaciones terroristas extranjeras a las bandas narcodelictivas Los Choneros y Los Lobos, que operan en Ecuador. La decisión fue formalizada en un documento del Departamento de Estado firmado por el secretario de Estado, Marco Rubio, y se hizo público en el Registro Federal en los primeros días de septiembre de 2025.
La medida responde, según el texto publicado por Washington, a una revisión administrativa de los registros y a consultas interinstitucionales que concluyeron que existen fundamentos para aplicar las disposiciones legales correspondientes contra estas estructuras criminales. La clasificación busca impedir que los grupos y sus redes utilicen identidades paralelas para evadir la acción de las autoridades.
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Desde el punto de vista formal, el documento identifica a Los Choneros (mencionando también alias como Águilas o Fatales) y a Los Lobos (registrados como “Los Lobos Drug Trafficking Organization”) y remite a la aplicación de la sección 219 de la Ley de Inmigración y Nacionalidad de Estados Unidos, con un número de registro administrativo asociado. La publicación en el Registro Federal habilita la entrada en vigor de las medidas adoptadas por la administración estadounidense.
La decisión se conoció en paralelo con la visita oficial de Marco Rubio a Quito y ocurre en un contexto en el que el gobierno ecuatoriano había pedido a socios internacionales que se examine la posibilidad de esta clasificación para facilitar cooperación en materia de seguridad y persecución financiera. Las autoridades estadounidenses sostienen que la transnacionalización de las operaciones de estas redes representa una amenaza para la seguridad hemisférica.

Efectos legales y medidas previstas
La designación como organización terrorista extranjera abre la puerta a sanciones económicas, congelamiento de activos y restricciones a cualquier persona o entidad que proporcione apoyo material a estos grupos. Además, facilita un intercambio más amplio de inteligencia entre agencias y permite a las autoridades estadounidenses utilizar mecanismos adicionales de persecución penal y financiera.
Con este estatus se buscan limitar las capacidades financieras y logísticas de las bandas, incluyendo la persecución de redes de lavado de activos y la imposición de controles sobre movimientos financieros que involucren a miembros y colaboradores. Las sanciones también pueden acarrear sanciones secundarias para terceros que colaboren con las organizaciones.
Contexto nacional y casos emblemáticos
La designación llega en medio de un año marcado por brotes de violencia vinculados a estructuras narcodelictivas en Ecuador: masacres en centros penitenciarios, fugas de reclusos y atentados con explosivos que han evidenciado la capacidad operativa y la red financiera de estos grupos. Para Washington, esos hechos y los vínculos con carteles internacionales justifican una respuesta regional que incluya medidas extraordinarias.
Un caso central en la cronología reciente es la extradición del líder de Los Choneros, José Adolfo Macías Villamar, alias “Fito”, quien fue trasladado a Estados Unidos el 20 de julio de 2025 para responder a cargos federales relacionados con narcotráfico y comercialización de armas; su proceso sigue en tribunales de Nueva York y su próxima audiencia en Brooklyn fue programada para septiembre.
Las próximas semanas serán determinantes para observar cómo se implementan las medidas: las autoridades ecuatorianas y las agencias estadounidenses deberán coordinar procedimientos de cooperación judicial y operativa, mientras fiscales y organismos de seguridad intensifican las investigaciones contra cabecillas, testaferros y redes de apoyo.


