Ecuador elevó del 50% al 100% la tasa de seguridad aplicada a las importaciones provenientes de Colombia, en una nueva escalada de la tensión comercial y diplomática entre ambos países. El anuncio fue realizado el jueves 9 de abril de 2026 y, posteriormente, el Servicio Nacional de Aduana del Ecuador (Senae) oficializó la medida, cuya entrada en vigencia está prevista para el 1 de mayo de 2026.
Según el Gobierno ecuatoriano, el aumento responde a la falta de acciones concretas y efectivas en materia de seguridad fronteriza por parte de Colombia. La administración de Daniel Noboa sostiene que la decisión busca reforzar la corresponsabilidad frente al narcotráfico y al crimen organizado en la frontera común, en medio de un deterioro de la relación bilateral que ya venía marcado por cruces políticos y medidas comerciales previas.
Ecuador oficializa el alza del arancel a productos colombianos
La resolución del Senae establece que la tasa del 100% se aplicará a mercancías provenientes u originarias de Colombia que ingresen al territorio aduanero ecuatoriano. El recargo será calculado sobre el valor en aduana de los productos y deberá ser pagado por personas naturales o jurídicas que importen esas mercancías, de acuerdo con los mecanismos que habilite el Servicio de Rentas Internas.
La misma resolución contempla excepciones para determinados regímenes aduaneros, entre ellos admisión temporal para perfeccionamiento activo, reimportación en el mismo estado, tránsito aduanero, reembarque, transbordo y vehículo de uso privado de turista. También quedan fuera de este recargo las importaciones petroleras y de generación energética, así como otros ítems establecidos en el anexo correspondiente.

La actual escalada se suma a una secuencia de medidas previas. La guerra comercial entre Ecuador y Colombia comenzó con la imposición de aranceles del 30% desde el 1 de febrero y luego subió al 50% desde el 1 de marzo. Con el nuevo incremento, el recargo llegará al 100% desde mayo, profundizando el impacto sobre el intercambio bilateral.
Cruce entre Noboa y Petro agrava la tensión bilateral
Tras conocerse la decisión ecuatoriana, el presidente de Colombia, Gustavo Petro, calificó la medida como una “monstruosidad” y afirmó que esto significaría el fin del Pacto Andino o de la permanencia de su país en la Comunidad Andina. En sus pronunciamientos, también planteó que Colombia debería avanzar hacia una relación más estrecha con Mercosur y fortalecer vínculos con el Caribe y Centroamérica.
Por su parte, Daniel Noboa defendió la subida del arancel y aseguró que no se puede llegar a acuerdos con un Gobierno que no tenga el mismo compromiso para luchar contra el narcotráfico y el crimen organizado. El mandatario ecuatoriano sostuvo además que en el futuro se podrá conversar con un Gobierno que sí esté comprometido con combatir la delincuencia y el narcotráfico.
La tensión entre Quito y Bogotá también se ha visto atravesada por el reciente choque diplomático en torno al exvicepresidente Jorge Glas. En ese contexto, las fricciones comerciales se mezclaron con cuestionamientos políticos y con decisiones paralelas en materia energética, dentro de una relación bilateral que atraviesa uno de sus momentos más delicados de los últimos años.



