El Gobierno de Ecuador declaró persona non grata al embajador de Cuba en Quito, Basilio Antonio Gutiérrez García, y extendió la medida a la misión diplomática cubana acreditada en el país. La decisión fue comunicada el miércoles 4 de marzo de 2026 por la Cancillería, que otorgó un plazo de 48 horas para la salida del embajador y del personal señalado.
La Cancillería fundamentó la medida en el artículo 9 de la Convención de Viena sobre Relaciones Diplomáticas, que permite al Estado receptor declarar “no grato” a un jefe de misión o a cualquier integrante del personal diplomático sin necesidad de exponer los motivos.
Plazo de 48 horas y alcance de la expulsión
Según la comunicación difundida por autoridades ecuatorianas, el plazo de 48 horas corre desde la notificación formal. La decisión incluye al embajador y a más de 20 integrantes de la delegación cubana.
Tras el anuncio, se reportó resguardo de seguridad en los exteriores de la sede diplomática en Quito. Además, circularon imágenes de quema de papeles en la terraza de la embajada; el presidente Daniel Noboa se refirió a ese episodio en redes sociales como una “parrillada de papeles”.

Ecuador retira a su embajador en La Habana
En paralelo a la declaratoria de persona non grata, el Ejecutivo ecuatoriano dispuso cambios en su representación en Cuba. Mediante el Decreto 317, el presidente Daniel Noboa dio por terminadas las funciones de José María Borja López como embajador de Ecuador ante el Gobierno cubano y como embajador concurrente ante otros países del Caribe con sede en La Habana.
La medida sobre el embajador ecuatoriano en Cuba se señaló como de vigencia desde su suscripción, sin perjuicio de su publicación en el Registro Oficial, y se citó normativa nacional sobre la libre remoción de jefes de misión.
Reacción de Cuba: rechazo y críticas a la decisión
Desde La Habana, la Cancillería cubana rechazó la decisión ecuatoriana y la calificó como un acto “inamistoso” y “sin precedentes”, señalando que se adoptó sin que se presentaran argumentos. También sostuvo que la determinación se da en un contexto de presiones externas y mencionó la cercanía de una cumbre convocada en Miami el 7 de marzo.


