Ecuador dejó de ser una Isla de Paz

La captura de miembros del crimen organizado de manera más frecuente no es solo una señal de un trabajo policial, sino de las facilidades que se les ha dado para que se instalen en el país. En el último año, han capturado por lo menos a 10 miembros. La política de libre movilidad es un elemento, pero hay otros que contribuyen también, como la facilidad para nacionalizarse y las posibilidades de reclamar refugio o asilo político, como lo demuestran casos registrados hace algún tiempo. No hay tampoco unanimidad de criterio respecto a lo que se entiende por crimen organizado por parte de las autoridades, donde cada uno presenta matices de cómo afrontarlo. Ante la escala de violencia, especialmente por los crímenes bajo la modalidad de sicariato, el Gobierno ha reconocido la existencia del crimen organizado en el Ecuador y ha puesto en marcha medidas como el patrullaje militar y de unidades élite de la Policía, entre otras. Anuncia también el pago de recompensas.

Crecen los carteles de droga en el Ecuador
Ecuador dejó de ser una ‘isla de paz’

Al menos 10 personas vinculadas al crimen organizado (algunas al narcotráfico, terrorismo y venta de armas, entre otros) han sido capturadas en el país desde abril de 2010. Sin embargo, no es la primera vez que se captura a este tipo de personajes. Hay antecedentes que se remontan a la primera década de este siglo.  No obstante, la diferencia es que estas detenciones serían ahora más frecuentes. Esto se debería, según expertos en temas de seguridad, a las facilidades que presta el país, dada la política de libre movilidad, vigente desde 2008. A esto, se añadiría una falta de claridad en la forma de cómo afrontar el problema, que va desde tener una concepción clara de lo que se entiende por este fenómeno y la necesidad de fortalecer el intercambio de información y la cooperación con otros países.

Pero, ¿qué es el crimen organizado? Oficiales del área de inteligencia que pidieron la reserva de sus nombres explicaron que se trata de estructuras complejas y completas que captan gente al interior de un país para poder expandir sus negocios ilícitos. Esto no significa que sean todos extranjeros, sino que buscan corromper en diferentes instancias de la sociedad a quienes consideran como personas clave: militares, policías, jueces, fiscales, funcionarios de la administración de justicia, políticos, etc.

En otras palabras, para enraizar y que crezca el crimen organizado, la corrupción es el motor. Puede además llegar a afectar a la estructura del Estado en sí. Un ejemplo de esto es lo que ocurre en México, donde muchos estamentos están atravesados por el dinero del narcotráfico.

Consideran además que, a escala política, esto debe estar claro, porque, si no hay un concepto unificado del crimen organizado, es difícil saber contra quién o qué se está luchando. Citan por ejemplo que los países saben que la lista Clinton es un referente.

Esta es emitida por el Departamento del Tesoro de los Estados Unidos y agrupa a las empresas y personas vinculadas con dinero del narcotráfico en el mundo, y con base en ella, se busca que caigan estructuras del crimen organizado. Ahí, se han incluido nombres como los cuatro jefes del Cartel de Cali (Gilberto Rodríguez Orejuela, Miguel Rodríguez Orejuela, José Santacruz Londoño y Helmer Herrera Buitrago). Además, hay listas de personas naturales o jurídicas que no pueden hacer transacciones financieras o tener negocios con los Estados Unidos.

El 29 de abril de 2011, por ejemplo, se incluyó a quien fuera el jefe financiero del Frente 48 de las FARC, Olidem Solarte Cerón; a la traficante de armas de esa misma guerrilla, Gilma Montenegros Vallejo, y a los ecuatorianos Jefferson, Miguel y Édison Ostaíza Amay. Los dos últimos están presos por narcotráfico, tras el operativo «Huracán de la Frontera». El primero está prófugo de la Justicia.

Édgar Vaca, excomandante de Policía, por ejemplo, señala que, al tratarse de un fenómeno que atraviesa fronteras, la manera de afrontarlo es conociendo cómo funciona a escala mundial, hemisférica, regional y nacional. Y que las políticas deben tener el mismo sentido para que sea efectiva. «Debe haber coordinación y enlace entre quienes luchan primero a escala internacional, por ejemplo, a través de Interpol, con quienes lo hacen en cada país», dijo el oficial en servicio pasivo.

El Ecuador se encuentra entre lo que Vaca denomina el triángulo de los productores de hoja de coca: Colombia, Perú y Bolivia. Y dado que se comparte frontera con los dos primeros, esto ha hecho que el país se vea también afectado por los delitos conexos y la violencia generada por los grupos narcotraficantes.

La posición geográfica del Ecuador, así como sus puertos y las rutas que han abierto los grupos criminales, ha hecho que primero se convierta en un centro de paso de droga; luego, fue además un centro de acopio, y hoy, ha comenzado a ser parte del proceso de producción.

Sobre esto último, hay varias evidencias en los propios operativos policiales desarrollados durante los últimos tres años: los submarinos encontrados para transportar droga, los laboratorios destruidos en diversos puntos (incluido uno en una zona marginal de Guayaquil), el aumento del sicariato no solo en zona de frontera sino en varias ciudades del país.

Cuatro miembros de Al-Qaeda en Quito

El 10 de abril de 2011, en un operativo conjunto entre la Policía y de la Dirección de Extranjería, se detuvo a 66 personas provenientes de Medio Oriente en varios hoteles de Quito. Entre ellos, estaban miembros de Al-Qaeda, por quienes, de acuerdo con la base de datos que está en la web del FBI de los EEUU, se pagaba recompensas que iban entre $1 millón y $5 millones. Se trataba de Ali Ahmed, Muhammad Hussain y Qasim Ali.

Integrante de la mafia rusa

Myasnikov Maxim fue detenido el 6 de julio en Quito, mientras salía de una cafetería en el sector de Cumbayá. Él residía en el país desde 2006 y era requerido por las autoridades rusas bajo acusaciones de supuesto tráfico de armas, asesinatos y de tener vinculaciones con la mafia rusa. Myasnikov portaba una cédula de ciudadanía ecuatoriana falsificada, así como un permiso de conducción, de acuerdo con la Policía. Tenía varias salidas hacia el Perú.

Quintero estaba en una cafetería

El 14 de abril de 2010, el colombiano Ramón Quintero Sanclemente, uno de los narcotraficantes más buscados del mundo, fue detenido en Quito, en el sector de La Carolina. Fue en un operativo conjunto entre la Policía y el Departamento Antidrogas estadounidense (DEA) en el norte de la capital ecuatoriana. Era considerado como la cabeza del cartel del Valle del Cauca, en Colombia. Fue deportado.

Vikese, acusado de coyoterismo

La Policía Nacional detuvo a Dameus Vikese, un supuesto coyotero, que el 17 de junio, trajo a 32 ciudadanos haitianos, a quienes ofreció trabajo, estudio y vivienda. Los perjudicados pagaron entre $4 000 y $5 000 para ingresar al país, pero, una vez que llegaron al Ecuador, su compatriota los abandonó, informó la Dirección General de Inteligencia (DGI) de la Policía. Vikese se hacía pasar por obispo.

John Jairo Vasco residía en Cuenca

John Jairo Vasco López, alias «Nico», considerado un líder de la agrupación narcodelictiva colombiana Cordillera, estuvo un año y medio radicado en Cuenca, según la Policía Nacional. Fue capturado el 20 de abril de este año en el aeropuerto de Guayaquil. Sobre Vasco, existía una orden de captura emitida por la Policía Internacional (Interpol, por sus siglas en inglés). Tras la audiencia, fue deportado a Colombia.

Miembros del cartel de Sinaloa

En un operativo conjunto realizado en la segunda semana de marzo en México y el Ecuador, se detuvo a Víctor Manuel Félix Félix, alias «El Señor», cuñado del jefe máximo del cartel de Sinaloa, Joaquín «El Chapo» Guzmán. En el Ecuador, en cambio, se arrestó a tres ciudadanos mexicanos, dos colombianos y cuatro ecuatorianos, y se incautaron de 4,17 toneladas de clorhidrato de cocaína y se los identificó como parte de ese cartel.

Número dos del Frente 48, apresado

El segundo al mando del Frente 48 de las FARC, Fabio Ramírez Artunduaga, fue detenido en junio de este año en un centro comercial en el sur de Quito, en compañía de una mujer. Fueron deportados a Colombia. Ramírez Artunduaga tenía una orden de captura por rebelión, emitida por la Fiscalía Quinta de Florencia en el Caquetá. Estaba acusado de la muerte de al menos 14 policías y la extorsión a campesinos de Puerto Asís, San Miguel y El Orito.

Ejecución de policía y un colombiano

El policía Darwin Andrango fue ejecutado con un tiro en la cabeza el 20 de marzo. Él, junto a un compañero, fue atacado por presuntos narcotraficantes. Horas más tarde, se registró la muerte del colombiano Diego Herrera Sánchez, quien al parecer, era el informante de la Policía. La Policía ató estas muertes con el cartel de Sinaloa, por los logotipos hallados en la droga allanada en el operativo donde fue arrestado Víctor Félix.

Fuente: Diario HOY

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