Se conoce como Porfiriato al período de la historia de México en el que gobernó el político y militar Porfirio Díaz, a fines del siglo XIX y principios del siglo XX. El término fue acuñado por el historiador mexicano Daniel Cosío Villegas.
Díaz asumió el poder tras un golpe de estado el 28 de noviembre de 1876 y gobernó hasta el 25 de mayo de 1911. Es decir, el Porfiriato duró 3.5 décadas -35 años- en el poder. Entre los años 1880 a 1884 cedió la presidencia al general Manuel González Flores, alguien muy cercano a él.
Durante el Porfiriato se lograron grandes avances en la pacificación del país, sin embargo el costo social de este progreso fue enorme; la desigualdad aumentó a niveles pocas veces visto, se crearon zonas de explotación sistemática de indígenas a los cuales casi se les trataba como esclavos.
Además, hubo represión a la prensa libre, era silenciada ya sea por medio de sobornos o bien por torturas o desapariciones. Se reprimían a las personas que exigían una mejor calidad de vida justificando esto con una doctrina filosófica: el Positivismo, la cual proponía «Orden y Progreso».
El ‘Orden’ se mantenía reprimiendo a los manifestantes, y el ‘Progreso’ se derivó del crecimiento económico que hubo en ese período.




