La Catedral Metropolitana, o templo de Carondelet, es una verdadera joya de la escuela quiteña cuyo atrio se construyó, según algunas crónicas del siglo XVI, con piedras traídas desde el volcán Pichincha. Sus columnas de estilo romano exhiben en los capiteles figuras de representantes de la Iglesia.
La Catedral Metropolitana tiene un estilo de construcción romántico clásico, con una mezcla de barroco, mudéjar, rococó, neogótico y neoclásico. Se fue enriqueciendo con los retablos y el tallado del púlpito entre los siglos XVII y XVIII, que la convirtió en un domo de estilo neoclásico con escalinatas circulares que la unen con la Plaza de la Independencia.
Su puerta es una talla mayor en madera que representa a los Apóstoles. los suelos mezclan la madera y la piedra y en el interior sobresale el coro, trabajado por Caspicara en tallado clásico.

La Sábana Santa albergada en el interior de la Catedral Metropolitana también se atribuye a la autoría de Caspicara. La Inmaculada de Legarda o el lienzo de Miguel de Santiago en el que se describe la muerte de la Virgen son otras obras importantes que reposan allí junto con los restos del Mariscal Antonio José de Sucre y de los presidentes Gabriel Garcia Moreno y Juan José Flores.



